martes, 2 de julio de 2013

Crisis universitaria: coexistiendo entre el problema real, su exageración y la mentira



Las personas que han tenido la oportunidad de leer mis publicaciones referidas a este asunto tan grave, y desvalorizado actualmente, saben perfectamente que yo no desconozco el enorme trasfondo político y la lucha de fuerzas presentes en el mismo. No obstante, he hecho un llamado a continuar la protesta y la movilización porque los ciudadanos que laboran en nuestras casas de estudio superiores merecen una buena recompensa por su esfuerzo, sacrificio y talento.

En la Universidad del Zulia ya van casi tres semanas del inicio del paro indefinido por parte del personal académico, aún cuando se anuncio un aumento de 75% fraccionado y calculado en base al incremento anterior, y si bien en un principio el resto de los sindicatos (obrero y de empleados) decidieron apoyarlos, hoy los mismos se encuentran en sus lugares de trabajo y aceptaron la propuesta presentada por el Ministerio; acarreando que solo las autoridades, algunos estudiantes y profesores quieran continuar la paralización de las actividades universitarias.


Una vez hecho público el ajuste salarial se reunieron los rectores, se instaló la mesa intergremial, y esperaron bastante para dar un pronunciamiento oficial, resultando que “aún no habrá reincorporación hasta tanto no se aumenten providencias estudiantiles, dotación universitaria, becas, presupuesto y no se reconozca y respete a la FAPUV”, entre otras peticiones. Ante ese hecho la posibilidad de reiniciar las clases es cada día más lejana, y con los nuevos reclamos se evidencia el querer convertir a la universidad en un espacio de anarquistas en el cual impere una enorme improvisación impulsadas por las autoridades y dirigentes. Posterior al anuncio de aumento debió llamarse a clases y mantener una protesta activa, de esa forma no solo continuábamos las actividades, sino que se resguardaban los puestos de trabajo de los empleados, obreros y docentes; y estoy casi seguro que el Estado llamaría a la discusión de los asuntos antes mencionado (todo lo referido al presupuesto para el funcionamiento).

Venezuela no quiere paralizarse, por el contrario, aún cuando este pueblo es el gran culpable de todo este desorden y vejamen; la mayoría de los ciudadanos considera que las dificultades se resuelven de forma civilizada, cuando más radicales somos las consecuencias son mucho peores.

No puedo avalar lo dicho por las autoridades rectorales quienes indicaron que el presupuesto de LUZ, por ejemplo, “alcanzará hasta septiembre y luego cerrarán la institución”, cómo es posible que quienes se hacen llamar “los defensores de la universidad”, piensen en cerrar  sus puertas cuando es sabido por todos que en más de una oportunidad se han solicitado auxilios financieros y ante la emergencia el Estado los otorga. Pero peor fue lo dicho por el señor William Ospino, pseudodirigente estudiantil, en entrevista a Panorama hace varias semanas. Quien señaló que “ya para julio debíamos comenzar los cursos de verano y que en medio del problema perderíamos el semestre”. Definitivamente con esto me doy cuenta que ese estudiante no estudia, y disculpen la redundancia, señores los vacacionales los iniciamos en agosto y siempre ha sido así, por otra parte él dice que el semestre en Humanidades lo perderemos porque ya en junio debió estar culminado. Ya con esto debo reconocer que el cigarrillo le causa divagaciones a algunos. Las decana debe explicar cómo haremos con el semestre, pero aún cuando llevamos casi 21 días sin actividades, le recuerdo al joven que el Período primero de 2010 inició en mayo con retraso de una semana y debió culminar en septiembre, ante la cancelación tardía de bonificaciones vacacionales lo terminamos en octubre. Probablemente una situación similar sea lo que vivamos de reiniciar prontamente.


Mi llamado es a la COHERENCIA y al respeto de la inteligencia, la consciencia, memoria y la reflexión, seguir en esta situación podría acarrear la intervención. Someternos a una paralización no va hacer nada porque prácticamente abandonamos la universidad, cómo se puede querer un recinto sino velamos porque no la violen. NO A LA IRRACIONALIDAD, A LA BURLA Y A  LA INFORMACIÓN FALSA.  Como dicen por allí: calma, cordura y mesura, más inteligencia y creatividad.


Crédito a los buhítos: