lunes, 27 de enero de 2014

Nos devaluaron el país


El anuncio del miércoles desmoralizó nuevamente al gobierno y al resto de los ciudadanos ¿las razones? Darte cuenta que tu moneda criolla vale menos es una idea a la cual cuesta acostumbrarse. Peor aún, viajar, comercializar bienes y distraerse significará todo un reto digno del Desafío.

Si hacemos historia no es primera vez que hay un recorte de los dólares, hace más de 7 años eran 5000 los disponibles para viajar. Con la misma excusa de los raspa tarjetas y la fuga de divisas al exterior se recortó a 2500, hoy no podríamos hablar de una uniformidad porque de acuerdo a la Gaceta Oficial del día viernes, la cantidad de dinero de la que se podrá disponer al salir del país depende básicamente del destino, y me pregunto ¿Si cuándo eran 5000 y luego 2500 el delito persistió, qué nos dice que cambiará ahora? Sencillamente el que está acostumbrado a un nivel de vida no lo va a dejar, o es que usted cree que el venezolano acostumbrado a comer jamón lo dejará para ingerir mortadela, lógicamente ni en sus sueños.


Tanto control y falta de sinceridad incrementará el delito. En estos días todos van a quejarse, gritar, a darse golpes contra la pared y sacarle la madre a totirimundi; no obstante en un par de meses verán la luz y encontrarán la forma de ir a Florida, Panamá, Colombia, Las Antillas, etc. Es solo una cuestión temporal. Y de los raspa tarjetas, esos son los mejores mercadólogos del continente hayan oportunidades ante cualquier situación.

Pero, lo más relevante es que la medida permite al gobierno ahorrarse dólares que puede liquidar a empresas clave en la comercialización y la oferta de rubros necesarios, con ello cabe preguntarse ¿hay o no escasez de dólares en Venezuela? la respuesta es obvia, nadie puede negarla, nos da cachetadas al levantarnos, está ahí: NO HAY DÓLARES PARA UN CARAJO. A empresas como Polar no se le liquidan desde octubre y tiene una deuda con sus proveedores por 400 millones de la monedita verde, porque como saben las materias primas no se producen en el país; los periódicos están para ahorcarse; los fabricantes de artículos de higiene personal… en fin, el aparato productivo, si es que existe eso aquí, anda mal desde hace tiempo y cuando se asoman luces, la densidad de la oscuridad las opaca con mayor fuerza.

No comprendo cómo pueden haber tantos descerebrados que dicen: “el dólar estaba barato, muy bien que lo aumenten”, una aberración desde cualquier punto de vista, será que esos acéfalos no comprenden que resulta conveniente tener al menor precio posible la moneda norteamericana. Yo creo que están como Shakira ‘brutos, ciegos, sordos y mudos’. Señores, somos un país importador, significando que viene de afuera del país, por lo tanto es más costoso; muy al contrario si aquí se produjeran.


El conflicto del venezolano es estructural y cultural. Hay una ausencia formativa, escasean los valores y estos gobiernos de pacotilla se la dan de filósofos y quieren la instauración del modelo chino cuando saben que no tienen  lo más importante: planificación y estrategia. La solución es protestar, es producir no solo materias primas sino el discernimiento. ¡Basta ya! Por qué tenemos que seguir pensando que merecemos este estiércol, salgamos del barrial, hagamos nuestro el país de una vez por todas y luchemos por construir un espacio que funcione y donde exista la transparencia administrativa, algo que en estos días resulta inexistente.


Gabriel Rodríguez

Crédito a los buhítos: