A diario contamos con personas dedicadas a alardear sobre
acciones que tomarán para ir en contra de los demás. Los motivos: varios. Una vecina que está cansada del bote de aguas en el frente de su casa, la junta del condominio desea reclamarle a uno de los propietarios por la constante generación del desorden, el chico celoso que siente le quieren "soplar el bistec"; y en las altas esferas: estudiantes que desean “se restablezca el orden constitucional en Venezuela”.
Este último aspecto desde hace ya 5 años (inició específicamente en 2007, luego del cierre a RCTV) ha generado sus frutos porque permitió oxigenar a la oposición en Venezuela, siendo factor determinante en victorias como: la primera derrota del chavismo en el año 2007 con la Reforma a la Carta Magna, el aumento de las becas de 250,00 a 400,00 Bs. F. y la no promulgación de la Ley de Universidades del año 2010. Sin embargo, del 2011 al 2012 y en algunas ocasiones de los años que los precedieron, notamos grandes debilidades en el discurso de estos líderes en formación.
Una de las primeras y grandes debilidades radica en la tendencia a abandonar los espacios ante ciertas circunstancias. Luego del cierre de RCTV, algunos estudiantes, de distintas universidades, fueron invitados ante el Parlamento Nacional, para emitir su opinión con respecto a la situación que estaba causando las manifestaciones; bueno, la persona escogida para dicho fin se quitó su camisa y dijo que regresarían a la AN cuando las condiciones estuviesen dadas de forma equilibrada. Por el contrario, su contendor chavista tomó no solo el tiempo asignado sino el de su contrincante para despotricar de la mayoría de las universidades públicas y privadas y de los empresarios privados de Venezuela.
