martes, 5 de marzo de 2013

Pura bulla y lo demás es cuento.




A diario contamos con personas dedicadas a alardear sobre
acciones que tomarán para ir en contra de los demás. Los
motivos: varios. Una vecina que está cansada del bote de aguas en el frente de su casa, la junta del condominio desea reclamarle a uno de los propietarios por la constante generación del desorden, el chico celoso que siente le quieren "soplar el bistec"; y en las altas esferas: estudiantes que desean “se restablezca el orden constitucional en Venezuela”.

Este último aspecto desde hace ya 5 años (inició específicamente en 2007, luego del cierre a RCTV) ha generado sus frutos porque permitió oxigenar a la oposición en Venezuela, siendo factor determinante en victorias como: la primera derrota del chavismo en el año 2007 con la Reforma a la Carta Magna, el aumento de las becas de 250,00 a 400,00 Bs. F. y la no promulgación de la Ley de Universidades del año 2010. Sin embargo, del 2011 al 2012 y en algunas ocasiones de los años que los precedieron, notamos grandes debilidades en el discurso de estos líderes en formación.

Una de las primeras y grandes debilidades radica en la tendencia a abandonar los espacios ante ciertas circunstancias. Luego del cierre de RCTV, algunos estudiantes, de distintas universidades, fueron invitados ante el Parlamento Nacional, para emitir su opinión con respecto a la situación que estaba causando las manifestaciones; bueno, la persona escogida para dicho fin se quitó su camisa y dijo que regresarían a la AN cuando las condiciones estuviesen dadas de forma equilibrada. Por el contrario, su contendor chavista tomó no solo el tiempo asignado sino el de su contrincante para despotricar de la mayoría de las universidades públicas y privadas y de los empresarios privados de Venezuela.


A partir de allí, esos estudiantes privaron el derecho del 40% de la población (para aquel entonces) de verse reflejados en uno de los espacios más importantes del Poder Público Nacional. Una situación similar ocurrió en el 2008, cuando acompañados por la actual rectora de la UCV: Cecilia García Arocha, abandonaron el debate frente al ministro y hoy Gobernador del Estado Sucre, Luis Acuña, sobre el presupuesto asignado a la Universidad Central de Venezuela, alegando que las puertas de la casa que vence las sombras estaría abierta al debate, pero que el Ministerio de Educación Superior no era el auditorio idóneo para la discusión. En fin, estas acciones siembran la duda entre los ciudadanos y nos hace preguntarnos ¿estos muchachos luchan o no por una causa justa?, ¿tienen o no la razón?, ¿desarrollan protestas y marchas en pro de la sociedad o ciertamente como dicen desde el gobierno, lo único que desean es desestabilizar el país?

Yo considero que sí están luchando por una causa justa, solo que hace falta mayor coordinación y planificación estratégica. Hoy vemos como nuevamente, ante la escasez, no solo de alimentos, sino de un hombre que gobierne, resulta muy necesaria la realización de protestas y manifestaciones para exigir una respuesta, pero surgen las contradicciones. A principios de febrero un grupo de estudiantes había señalado su deseo de no moverse de la embajada de Cuba en el país hasta tanto no hubiere muestras de una salud idónea del Primer Mandatario Nacional. A los pocos días, los estudiantes se habían marchado.

Hoy están en Chacao y se movilizaron el domingo exigiendo respuestas a su inquietud, al parecer esta acción no causó mella entre quienes gobiernan al país. Por estas razones (la carencia de un plan serio, ideas determinantes concisas, constancia en la acción y dureza en la protesta) los estudiantes han dejado de tener una imagen positiva para el resto de sus conciudadanos y se han convertido en personas que solo causan bulla y escándalo.

En los actuales momentos donde hay una sociedad tan pasiva, idiotizada y “romántica” resulta más que vital manifestar, debatir y protestar no solo en Caracas sino en todo el país; pero teniendo presente una planificación estratégica, disciplina organizacional y claridad en los objetivos trazados. Las personas saben que la situación vivida hoy es sumamente grave y han decidido sentarse en sus casas, continuar sumido por los problemas y las afecciones aquejantes de su paz y tranquilidad. Sabemos de la ineptitud de los supuestos líderes de la oposición. Allí es cuando aprovechando esa debilidad y oportunidad, los movimientos juveniles y estudiantiles se ubican en una hermosa cruzada en la cual el futuro está en sus manos. Es allí cuando decidir entre continuar el escándalo o mantener una convicción crítica clara en la acción y el discurso, deben ser su norte y modelos a seguir.




Crédito a los buhítos: