martes, 5 de marzo de 2013

El Demonio y la señorita Prym


Paulo Coelho presenta una novela sobre la elección y el largo conflicto entre el bien y el mal, que esta vez no es entre superhéroes y villanos, sino entre el ángel y el demonio que todo llevamos dentro.

El libro es el reflejo de la vida, cuando menos lo esperamos pone frente a nosotros obstáculos y retos que probarán nuestra moral y coraje e intentan determinar qué tipo de personas somos y hasta dónde somos capaz de llegar para obtener lo que queremos, sabiendo que cada decisión que tomemos trae consigo una serie de consecuencias que afectan no solo a nosotros mismos, sino a todas las personas que nos rodean y lleva a preguntarnos: ¿somos capaces de hacer lo correcto en una situación desesperada? Ya que nadie es lo que aparenta ser y nadie es totalmente bueno, ni totalmente malo.

Por esto, considero que 'reflexivo', es la única palabra que puede definir completamente el libro; la historia, los personajes, los diálogos, cada palabra está escrita para que queden en tu mente por mucho tiempo y se haga una reflexión interna; la narración gira básicamente en:


¿El ser humano es bueno o malo? Es la pregunta que el extranjero, considerado el demonio de esta historia, lleva a un pueblo donde todos los habitantes son viejos menos una persona: la señorita Prym, e intenta que en siete (07) días, por medio de una prueba perversa, los habitantes de este pueblo le den respuesta a su incógnita. Entregará oro -que ha enterrado en las montañas- a todo el pueblo con una condición: la señorita Prym debe proponer a sus vecinos que maten a alguien en el plazo de una semana. Si aparece un habitante asesinado, él les entregará el oro -que les arreglará la vida- y le quedará claro que el ser humano es malo por naturaleza.; si no él se llevará el oro consigo y comprenderá que el ser humano es bueno por naturaleza.

¿Decidirá el pueblo matar a alguien por dinero? Se le da respuesta a esta pregunta durante el desarrollo del libro, pero nos deja una gran interrogante que nos hará reflexionar: ¿Serías tú capaz de matar a alguien por dinero?





Crédito a los buhítos: