lunes, 25 de febrero de 2013

Un gusto, una opción, dos colores



¡SORPRESA! Esa es la palabra que caracteriza este filme si llegas al cine sin ninguna referencia. “Azul y No Tan Rosa” es una película sorprendente y bien moderna que toca muchos temas delicados e incomprendidos. Aquí se puede ver de todo un poco: relaciones conflictivas entre padres e hijos, rechazo social, homofobia, amor, miedo al compromiso, falta de autoestima, etc., etc., etc. Cabe destacar que es una película dura, extremadamente dura, pero que cuenta con toques de humor para hacerla más jocosa (por así decirlo)

Algo bien particular de toda esta producción son una que otras escenas oscuras, grises, de desesperanza, desalentadoras y sobre todo cargadas de un silencio y quietud, las cuales son capaces de transmitirle al espectador y transportarlo a momentos de reflexión, de confrontación, de confusión, pero de un gran discernimiento entre el pasado, presente y futuro.


Es un grandioso trabajo que cuenta con extraordinarios personajes, buenas actuaciones, preciosa fotografía y una bonita banda sonora. Aunque el tema no es lo más original del mundo, por así decirlo, el simple hecho de realizar este tipo de películas en un país como Venezuela, fue algo hasta cierto punto arriesgado, pero que vale la pena y mucho. Lo mejor de todo es que no es el típico filme venezolano (los ranchos, los delincuentes, las groserías sin sentido… el mismo temita trillado), y ya eso es un plus para no dejar de verla. Muchas escenas son perfectas y aunque otras resultan algo lentas e innecesarias, cuenta con un buen balance de drama y comedia que, en líneas generales, está bien hecho.


El mensaje de “Azul y No Tan Rosa” es algo difícil (lo cual aplaudo por exponerlo a una sociedad tan conservadora), sin embargo es claro y ejecutado excelentemente.

Cada una de las personas que dieron vida a esta producción, colocaron su granito de arena para lograr de esta película lo que es. Guillermo García, Hilda Abrahamz, Sócrates Serrano, Carolina Torres... aportan lo mejor de ellos, gracias a todo ese talento y trayectoria reconocida; pero definitivamente es Ignacio Montes el que le da fuerza a toda esta historia con tan maravillosa actuación. Ferrari busca en Madrid el talento y lo construye para que todo se desarrolle de la manera más original posible.

A pesar de que uno de los aspectos más interesantes a resaltar es que todos los personajes se ubicaron como piezas claves de un rompecabezas, es precisamente la exquisita manera con que se trabajaron los temas planteados: sin recurrir a lo vulgar, sin caer en ofensas ni exageraciones, a lo predecible del final de cualquier historia parecida y aún así, encontraron en lo sencillo, lo distinto.

Indiscutiblemente, es una película con un potencial fuerte desde el punto de vista técnico y narrativo, por ello se vislumbra desde el intro que habrá mucha sutileza y un gran trabajo visual. Tiene lo que se necesita para ser una película realista y optimista.



Pablo Torres Viloria
@PablooTV

Crédito a los buhítos: