lunes, 4 de marzo de 2013

Piedra, Papel o Tijera: el azar determina el destino


'Piedra, Papel o Tijera', narra la historia de dos familias, de diferentes clases sociales. Por un lado: un juego, el acuerdo padre e hijo y las sonrisas, por el otro: una pareja, la pasión, el clímax y el amor.

Es un grandioso filme venezolano que deja un excelente sabor. La premisa es un tanto repetida, pero eso queda en segundo plano. La calidad argumentativa, narrativa, el guión, la dirección, el soundtrack y la fotografía son una delicia. La interpretación de los personajes es bastante solida y creíble.



Las locaciones de Caracas (Venezuela) como La Pastora, La Boyera, la autopista Francisco Fajardo, Pinto Salinas y Colinas de Bello Monte fueron algunos de los diferentes espacios usados por Hernán Jabes para dejar a un lado los barrios tan típicos de otras entregas venezolanas. Otro de los aspectos que ‘dieron en el clavo’ fue la participación de Famasloop como banda sonora, pues este grupo dejó impreso su toque, ya que la temática y todo lo que encierra la película se compagina de una manera tal que es para aplaudir.

Hablar de la fotografía es elogiar la dirección de la misma. Los movimientos de cámara, el tono, la iluminación, los encuadres, los emplazamientos y el tratamiento de los paisajes es uno de los aspectos más fuertes y mejor trabajados.


La película parte de una gran necesidad, una que no se puede callar, ni ocultar, que crece dentro hasta convertirse en clamor. La sinceridad es la base de “Piedra, Papel o Tijera”, sumada a la total entrega y el mayor profesionalismo, dando como resultado un film honesto, dirigido a todos, con muchos errores, pero siendo lo suficientemente realista y, hasta cierto punto, difícil de digerir.

Cada escena y secuencia donde se vio a los personajes, fue una muestra de que la vida de cada uno de ellos se estructuró y construyó desde su infancia, sacando a relucir actitudes, comportamientos, formas de ser, de pensar, de actuar, desarrolladas con el transcurrir de los años. Las relaciones, las circunstancias previas, los conflictos y los objetivos de cada uno fueron bien estudiados para no dejar nada en el ‘aire’, sino por el contrario, para que se vislumbrara desde el primer minuto de que iría todo.

La veracidad de un personaje tiene tres componentes: el guión (personaje escrito), el análisis y la puesta (el entendimiento de los objetivos y acciones del personaje desde la dirección) y la encarnación (la construcción del personaje por el interprete con una total veracidad, emocional y física, en cada instante del cuadro a cuadro).

“Piedra, Papel o Tijera” es una combinación de sueños y necesidades del alma que el implacable e inocente destino convierte en polvo. Es un juego sin solución de continuidad. El papel le gana a la piedra, la tijera al papel y la piedra a la tijera. No existe en el juego alguna opción que pueda asegurar la victoria; una elección puede siempre vencer a otra. 


La crónica se convierte en una tragedia, que como tragedia, tiene pretensiones aleccionadoras y una postura moral. El fin de esta película es entender el sentido de la vida y de la muerte... o al menos acercar al espectador a ese entendimiento.




Crédito a los buhítos: