martes, 2 de abril de 2013

Cincuenta Sombras de Grey



E. L. James, escribe esta novela erótica de quinientas cuarenta y cuatro (544) páginas basándose en un fanfiction de Crepúsculo y donde las similitudes abundan (sobre todo en los personajes). Se narra la historia de la inteligente, inexperta e inocente Anastasia Steele encargada de entrevistar al exitoso y joven empresario Christian Grey, un hombre atractivo, seductor y controlador insaciable que está atormentado por sus propios demonios; solo ese momento sirve para que la atracción entre los dos sea inmensa y no tarden en admitir que se desean (a pesar de ser tan distintos), y es así como la pareja inicia una apasionada relación en la cual no se conocen límites… ¿o si?

Esperaba del libro grandes dosis de romance de una manera extraña dentro de todo el sadomasoquismo de sus relaciones sexuales, pero encontré una pasión oscura y corrompida, con personajes reales, llenos de sentimientos, inmaduros en muchos aspectos y necesitados de orientación profesional en otros; y creo que es una de las cosas que más me gusta del libro, poder analizar la conducta de los personajes me hizo sentir toda una psicóloga: Anastasia comienza siendo una chica totalmente ingenua en lo que a sexo se refiere y de la noche a la mañana, se anima a todo sin pudor, también se deja manejar fácilmente y realmente pierde todo su fuerza de voluntad cuando está cerca Christian. Por otro lado, Christian Grey, el chico que hace suspirar a miles de mujeres, es un personaje atormentado, con un pasado oculto, muy misterioso y no puedo negar que interesante e incluso muy atractivo.


Entiendo la emoción de las personas por el libro, ya que habla de grandes tabúes que no muchos se habían arriesgado a tratar, pero no es tan fuerte como esperaba, si hay escenas que incluyen masoquismo y todo el libro gira entorno a la dominación y sumisión, pero la mayoría del sexo que practican es “vainilla”, según las palabras del Sr. Grey, el cual está extremadamente detallado y puede que esto incomode o  sorprenda a ciertas personas.

La historia se lee rápido, ya que atrapa y es entretenida, aparte de que abundan los diálogos y hay intercambio de emails que aumenta aún más el ritmo de lectura de la novela, sin embargo, no es la mejor novela del mundo -como muchas personas hacían creer-, no obstante es algo ligero y divertido para leer que deja deseando más… sobre todo el final, que considero es lo mejor del libro, es totalmente inesperado, intrigante y muchas cosas quedan sin responder, lo que despierta curiosidad y ganas de leer el siguiente libro. 




Crédito a los buhítos: