martes, 2 de abril de 2013

Nuestro eterno karma: El CNE


El Consejo Nacional Electoral es la institución encargada de la planificación y ejecución de elecciones en Venezuela. Sean estas: municipales, estadales, nacionales o de alguna organización política específica. En los últimos años las quejas, incertidumbre y carencia de una imagen positiva frente a un porcentaje importante de la población han sido una constante.

Pareciera que desde 1998 hasta la fecha, nuestro órgano electoral se ha olvidado de beneficiar a toda la población venezolana. La falta de credibilidad no es nueva, en otrora ocurría lo mismo. Los electores no han visto al Poder Electoral como una institución seria y responsable con los habitantes del país. Solo que hoy, dichas cualidades desaparecen de la memoria colectiva.

No busco legitimar lo hecho o no con el árbitro en la llamada "4ta República" o lo realizado actualmente en la "5ta"; solo es necesario la concientización de sus autoridades y del pueblo con respecto a la transparencia en sus acciones.

No puede ser posible que en cada elección a la cual debemos acudir hayan dudas sobre los resultados, o en la ecuanimidad de quienes deberían (en teoría) garantizar los parámetros fundamentales.

No me dedico a la promoción de un candidato específico. Por el contrario, creo en el pensamiento libre de cada uno de los ciudadanos a los cuales les pudieran interesar mis publicaciones; cada persona debería tener razones suficientes y de peso para preferir alguna de las ofertas presentadas en el venidero proceso.

Lo criticable y detestable es la presencia de militantes de organizaciones políticos en los directorios ejecutivos de nuestras instituciones, la mediana aplicación de los reglamentos y el escaso esfuerzo para fijar una posición de reproche ante situaciones en las cuales se abusa de los recursos del Estado y se juega con el tesoro de la República.

Soy un amante empedernido de la búsqueda de oportunidades por cuenta propia; pero solo es posible si existe la aplicación correcta de nuestras normas jurídicas y la disposición de hallarlas.

Invito desde lo más profundo de mi ser a sufragar, exigiendo con mucha gallardía el respeto para todos los votantes. Porque hoy estarán unos en el poder y mañana otros; y cada uno se negará a ver y hablar con el detractor. Aquel pensador divergente, del cual se puede aprender mucho. 

La necesidad de educarnos resulta vital en nuestro contexto. Solo ello nos hará fuertes y racionales para enfrentar cuanta crisis se nos atraviese.

Crédito a los buhítos: