lunes, 1 de abril de 2013

El vuelo de una adicción


'Flight' (El Vuelo), es la nueva película del director estadounidense Robert Zemeckis, el cual regresa al mundo del séptimo arte, luego de realizar la trilogía de ‘Back to the Future, dirigir ‘Forrest Gump’ (catalogada como su película más exitosas, pues gracias a ella ganó el Oscar a ‘Mejor Director’) y apostar por la innovación tecnológica desde el campo de la animación dirigiendo “Polar Express” (2004), “Beowulf” (2007) y “Cuento de Navidad” (2009) o produciendo “Marte necesita madres” (Simon Wells, 2011). 

En ‘Flight’, la trama es la del piloto Whip Whitaker (Denzel Washington) un experimentado que consigue realizar un milagroso aterrizaje forzoso en medio del campo y gracias al cual salva la vida de un centenar de pasajeros. Después del accidente, Whip se convierte en un héroe nacional, pero según se desarrolla la investigación, van surgiendo muchas preguntas sobre lo que sucedió exactamente y se descubre la verdadera historia del capitán.

El accidente con el que da comienzo la cinta es, pues, una ventana para mostrar los efectos de adicciones (como el alcohol y las drogas), más fuertes y presentes en nuestra sociedad. Es poco lo que se muestra sobre pasajes relacionados con la investigación o con el revuelo mediático que se genera alrededor de ese piloto que, visto desde lejos, puede considerase como un héroe. No obstante, esa es la intención del cineasta Zemeckis y de John Gatins (guionista), pues básicamente les interesa enfocarse en la conducta del piloto Whip Whitaker durante todo ese tiempo. Asimismo, por el cuidado en los detalles y de realización, la película brilla gracias a una magistral interpretación de Denzel Washington (pendientes de su declaración durante los minutos finales de la cinta). Kelly Reilly, Don Cheadle, Bruce Greenwood y Melissa Leo completan un grandioso cast de secundarios en el que sobresale John Goodman, cuyo personaje aporta su particular humor negro a una narración bien particular.

Esta película se divide en dos (02) grandes partes: los primeros treinta (30) minutos son tensos y espectaculares, la secuencia de la caída del avión está muy bien lograda; perfecta. El final es para ovación eterna al grande de Denzel... ¡condenado actor! Su interpretación fue impecable y su discurso todavía más. El resto de la cinta tiene escenas innecesarias, con un ritmo lento y poco interesantes.

Quizá el problema más grande es que Robert Zemeckis no arriesga mucho, todo parece correcto, todo está en su lugar, pero sin llegar a brillar. Hay muchas secuencias que no tienen mayor relevancia en la trama y lo peor es que nos regala un desenlace muy hollywoodense, muy cliché.

Un dato bastante desgarrador es que, aunque la película no está basada en hechos reales, durante la documentación del guionista, Gatings, este se tropezó con que la sobrecogedora secuencia de la caída del avión, tiene detrás una historia real ocurrida en el año 2000. El vuelo de Alaska Airlines Flight 261 con destino a San Francisco se estrelló en el Océano Pacífico después de un problema mecánico que les colocó en caída libre. El piloto de ese entonces, Ted Thompson, intentó salvar a los pasajeros y evitar la colisión poniendo el avión al revés. No funcionó. Ochenta y ocho (88) personas murieron aquel día. La conexión con la realidad de esta secuencia va un poco más allá. La caja negra del Alaska Airlines Flight 261 grabó a un miembro de la tripulación diciendo: "Al menos boca abajo volamos”. Frase muy similar a una de las se ve/escucha durante el filme.

Ya para concluir: es sorprendente el giro que da todo el guión y mucho más si el espectador no se espera nada de lo que pueda pasar. Denzel da un recital que bien merece ser destacado y que se convierte en una de las razones de peso para ver ‘Flight’, donde sus problemas del alcohol no lograron ser barreras eternas para enfrentar su realidad. Este es un filme que merece la pena y que, sin llegar a ser notable tiene, por lo menos, alicientes suficientes como para ser recomendado. No es una obra maestra, pero sí que es buena. El mensaje y la enseñanza que deja son grandiosos: la verdad ante todo y por sobre todas las cosas.






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