viernes, 5 de abril de 2013

¿Se espían los hombres cuando orinan en un baño público?


Si bien es cierto y como ya he compartido con ustedes en artículos anteriores, la desnudez es uno de los tabúes más establecidos en nuestra sociedad; por ende, las partes de nuestro cuerpo -que acostumbramos a ocultar por cuestiones de cultura- son vistas con determinada curiosidad.

Curiosidad que definitivamente se despierta en el género masculino al momento de estar frente al urinario de un baño público acompañado por otro hombre a su lado en el mismo plan. Difícilmente, ningún hombre puede decir que no ha tenido la intención de echar un ojito, de decirlo, pues mentiría.


Este no es el caso de un equipo de fútbol o baloncesto, donde el hecho de verse desnudos en sus momentos de aseo, fuera de práctica, resulta algo natural, algo de rutina, soliendo prestarse para bromas continuas entre ellos mismos acerca de sus partes íntimas. Esta situación es el fisgoneo del hombre en el momento de poder medirse con otro, ya sea en cuestiones de tamaño del pene, testículos, forma, color, entre otras cosas.

Todos los seres humanos poseemos ojos, nariz, boca, brazos... que nos diferencian dependiendo su forma y tamaño, los cuales tendemos a comparar. Con el pene es exactamente lo mismo: todos los hombres lo tienen en diferentes versiones, motivos y colores (me ahorro los sabores), de manera que también existe el deseo y curiosidad en ellos de poder comparar el aspecto de uno con el de otro.

En el vocabulario masculino, cualquier comportamiento de estos es catalogado como “gay”. A decir verdad NO considero que el curioseo del hombre por el pene del otro este totalmente influenciado por una tendencia homosexual. Básicamente, es natural y aún más cuando el tamaño del pene del hombre siempre ha estado en controversia por el hecho de influir en su funcionalidad.

Mas allá de poder ser una conducta homosexual, es el deseo del hombre de saber cómo están ellos con respecto al otro, lo cual puede resultar, en su mayoría, de un compartimento MACHISTA.


¡Buenas Noches!

Crédito a los buhítos: