viernes, 3 de mayo de 2013

Marchas por el día del trabajador: ¿quién persiguió la causa más justa?


Este miércoles 1ero de mayo se celebró en todo el mundo el día internacional del trabajador; así como también, sirve la fecha para conmemorar el fallecimiento de diversos empleados caídos en los años 80 producto de protestas realizadas en la ciudad de Los Ángeles, Nueva York y Barcelona en exigencia de sus reivindicaciones justas y un trato más humano.

Pues bien, en Venezuela desde hace varios años se utiliza el día para salir a la calle y marchar. Básicamente desde la CTV (Confederación de trabajadores de Venezuela), se hacían estos llamados. Sin embargo, el día miércoles los dos sectores políticos del país patearon la calle. Unos en apoyo a la nueva ley del trabajo y al gobierno; y los otros en contra del mismo y del aumento salarial del 20% para el mes de mayo.


Cada quien tiene derecho a manifestar su conformidad o por el contrario, disgusto con situaciones particulares. Pero es necesario analizar detalladamente las justificaciones de estos encuentros, por así denominarlos. El país en estos casi 5 meses del año en curso atraviesa, además de una crisis política, por una enorme crisis económica. Encabezada por un alto desabastecimiento de los alimentos y enseres de tocador más importantes, como la harina de maíz, margarina, azúcar, papel higiénico, entre otros. Aunado a ello, tres días antes de las festividades de Carnaval se anunció la devaluación del 46% de la moneda nacional; con este panorama la vida en Venezuela ha resultado muy cara, obligando en cierta medida a realizar ciertas restricciones.

 Como señalé anteriormente, “cada quién tiene derecho a manifestar su conformidad o inconformidad” pero ¿llevar el salario de Bs. F. 2.000 a 2.400 les parece a todo los empleados del país, sin distingo de creencias y colores, algo justo? Si la canasta alimentaria, antes del anuncio de devaluación era mayor a 3.000 Bs. F. y con todos estos hechos ha aumentado más, cómo subsistirá el ciudadano clase baja y media con este aumento.

Por otra parte, los ciudadanos no solo comen, también adquieren artículos de tocador, cancelan los gastos en servicios públicos, transporte, educación y otra cantidad de menesteres, generadores de gastos mayores al salario mínimo. Definitivamente, es una lástima notar como se intenta politizar un reclamo justo y el cual, considero, todos los trabajadores reclaman, sean socialistas o no.

No nos queda más que esperar lo próximo a acontecer con el devenir del tiempo, que esperemos esté lleno de muchas cosas buenas, aunque según lo pronosticado será mucho peor.

Crédito a los buhítos: