viernes, 26 de julio de 2013

‘Fast & Furious 6’: sobrevaloración y entretenimiento a toda velocidad

Imagen cortesía de Google Images
La saga de películas de carreras automovilísticas y de acción por doquier estrenó su sexta parte y dejó un buen sabor para fanáticos y no tan fanáticos de este tipo de género.

Después de su estadía por Río de Janeiro (Brasil), Dominic Toretto (Vin Diesel), Brian O'Conner (Paul Walker) y su equipo se dispersaron por todo el mundo. En aquel entonces lograron destruir el imperio de un mafioso y se hicieron con cien millones de dólares. Ahora, el agente Luke Hobbs (Dwayne Johnson) ha seguido la pista de una banda de letales conductores mercenarios, cuyo cerebro es el ex soldado de las fuerzas especiales británicas, Owen Shaw (Luke Evans) que cuenta con la inestimable ayuda de la poderosa Letty Ortiz (Michelle Rodriguez), un viejo amor de Dom que este daba por muerta. Solo hay una forma de detenerlos y es: enfrentándose a ellos. Por ello, Hobbs pide a Toretto reunir a su equipo en Londres.

Uno de los grandes cambios en las últimas entregas de esta saga ha sido el alejarse un poco del casi exclusivo enaltecimiento de las carreras de coches, salir de la zona de confort e ir probando nuevas aéreas como el planeadisimo robo perfecto o la ayuda directa a la justicia para acabar con otro equipo que guarda múltiples similitudes con el modus operandi de Dom y su equipo.

Mucho se le aplaude al director Justin Lin por dar a la saga ese refrescamiento que le ha permitido ser un producto cinematográfico de calidad y número uno en el género acción. Gracias a él, la historia dio un giro de 360º con una visión muy diferente a la que presentó Rob Cohen (The Fast and the Furious) y John Singleton (2 Fast 2 Furious). No obstante, es para la quinta entrega de la saga cuando los cambios se hacen más evidentes y el sci-fi asoma su posibilidad de entrada.

En ‘Fast & Furious 6’ todo es diferente y aquí ciencia ficción está por encima de la acción. El límite de ficción alcanzó un nivel asombroso. Hubo un buen balance de acción, comedia y drama (especialmente las escenas de acción, no tienen desperdicio). Desde el punto de vista técnico se disfruta bastante, sobre todo por las locaciones que eligieron en esta oportunidad. Algo que quizá me hizo ruido y probablemente a otros también es que la trama está al tope; llega un momento donde crean situaciones tan irreales y catastróficas que los espectadores pueden sentirse incómodos. La intención de querer hacer una séptima parte es un abuso, puesto que la originalidad planteada como premisa se ha desvanecido y varias cosas se repiten. La película también cuenta con chistes muy ‘bobos’, pero entrega a su público la mercancía que espera. Vale la pena mirarla y me tomo el atrevimiento de colocar la siguiente cita:

"No se engañen, van a ver lo que van a ver, y si lo saben y les gusta, fliparán. (...). José Manuel Cuéllar: Diario ABC
Imagen cortesía de Google Images
Particularmente, pienso que no se puede evaluar a todas las películas siguiendo los mismos patrones y está claro que ‘Fast & Furious 6’ es un producto para al cual hay dejarse llevar; esto puede sonar como excusa, pero no se puede ir más allá de lo que presenta. Hay un exceso de metraje y momentos que llegan al tope de la estupidez, pero también ofrece grandes dosis de diversión si estás dispuesto a aceptarlo.

Un dato bastante importante y que vale la pena recordar es que esta película une la trilogía ‘Fast & Furious’, ‘Fast Five’ y ‘Fast & Furious 6’ con la tercera entrega de la saga, ‘Tokyo Drift', para la cual, cronológicamente, la historia se desarrolla después de la sexta parte estrenenada.
"Es cierto que el exceso de equipaje (...) impide que esta parte funcione tan directa y condensada como la anterior, pero varias de sus secuencias aisladas (...) quedarán como highlights absolutos de la saga" Daniel De Partearroyo: Cinemanía

Crédito a los buhítos: