viernes, 9 de agosto de 2013

‘El hombre de acero’, un Superman frívolo, repotenciado y diferente


Imagen cortesía de Google Images
Siete años más tarde, 'Superman' regresa a la pantalla grande, luego de que Bryan Singer se hundiera con su considerable versión del primer superhéroe, creado por el escritor estadounidense Jerry Siegel y el artista canadiense Joe Shuster en 1932. Para los críticos, ‘Superman Returns, 2006’, entre otras cosas, no entregó suficiente acción, ni aprovechó las posibilidades que ofrecen los superpoderes del enigmático personaje. Por ello, los creativos responsables de ‘El hombre de acero’ (‘Man of Steel’, 2013) agarraron lápiz y papel, para evitar que dicha crítica volviera a plantearse. ¿Lo lograrían? Let’s see.

La película arranca con mucha fuerza. Sigue los lineamientos generales de ‘Superman’ (Richar Donner, 1978) y, de cierta forma, lo que se ve en ‘Thor’ (Kenneth Branagh, 2011). La historia en sí muestra un esperanzador prólogo en Krypton, donde en un abrir y cerrar de ojos, los padres de Kal-El (Russell Crowe y Ayelet Zurer) dicen presente, aunado al final cercano del planeta, una rebelión militar liderizada por el general Zod (Michael Shannon) y el lanzamiento de la nave con dirección a la Tierra, la cual lleva la esperanza del planeta ficticio: el recién nacido bebé conocido más tarde como Clark Kent (Henry Cavill).



Imagen cortesía de Google Images
Vale decir que el enajenado ritmo forzado por Zack Snyder, suma a su catalogo un agradable uso del zoom (dejando a un lado las imágenes ralentizadas), demostrando, entre otras cosas, soltura, distancia e imaginación de las anteriores entregas cinematográficas del superhéroe de Kansas. Esto, permite excusar los primeros desaciertos del vacío guión de David Goyer -elaborado a partir de una historia ideada junto a Christopher Nolan-.

Los efectos visuales y la banda sonora original de Hans Zimmer se adecuan con precisión a las imágenes -que durante el desarrollo de la película se vislumbran-, para darle una suficiente sincronización al personaje, a sus emociones y todo aquello que transmite. Claro está, cada detalle acomodándose a los patrones dictados por la Warner.


Imagen cortesía de Google Images
Quizá el mayor problema es que se descuidan aspectos fundamentales como las líneas narrativas junto a su lógica, la progresión dramática y la coherencia de los personajes. ‘El hombre de acero’ ofrece pirotecnia y acción por doquier, pero fracasa en casi todo lo demás.

Entre otras cosas, las interpretaciones de Henry Cavill, Michael Shannon, Amy Adams, Russell Crowe, Antje Traue, Diane Lane, Kevin Costner, Laurence Fishburne, Ayelet Zurer… son buenas y aceptables. Cada uno personifica y aporta lo que el guión dicta, ofreciendo actuaciones de primera y hasta de segunda. Sin embargo, la minimización que acompaña a Michael Shannon (General Zod) desde la secuencia inicial es lamentable. Provoca, vocifera y mata, pero no intimida, no impone reverencia y ¡vaya manera de perder el primer combate en el que se le puede ver!

Imagen cortesía de Google Images
Muy pocas veces un guionista ha conseguido dar en el clavo con el personaje en los 75 años que han transcurrido desde su nacimiento. Goyer no es un ejemplo de ello y ya será otro el que busque alcanzar ese privilegio. Definitivamente, es otro 'Superman'. Se nota que poco es el sufrimiento si no salva vidas humanas. Todo parece indicar que ese enfoque frívolo y violento es el que demandaba el público actual.

En fin, hace mucho tiempo vi las películas de Christopher Reeve y tengo un leve recuerdo de cómo las disfruté para aquel entonces. Con esta nueva adaptación de 'Superman', pensé que todo sería distinto y, en esencia, así fue: la cinta es buena, pero no excelente. Sufre de excesos de metraje, no hay mucha emoción y los efectos especiales, a ratos, son muy bajos. Resultó interesante esta propuesta y el giro de la historia. Puede que sea un mejor 'Superman', para algunos y otros no, sin embargo, le faltó algo. Lejos de ser una de las mejores películas de superhéroes. Es entretenidamente agradable, sin más.



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