martes, 17 de septiembre de 2013

El coronel no tiene quien le escriba


El colombiano, Gabriel García Márquez, no necesita presentación. Ganador del Premio Nobel de Literatura y el aún novelista más influyente y respetado de todo el mundo, escribió en 1961, una novela corta llamada 'El coronel no tiene quien le escriba'.

El coronel espera desde hace 15 años atrás la confirmación de que recibirá la pensión de veterano de la guerra civil; él vive con su esposa asmática en una casa pobre en la cual cría a un gallo de pelea y solo piensa en el dinero que ganará apostando por el gallo en la próxima -y distante- pelea, aún sin dinero para comer, él y su mujer utilizan lo poco que tienen en alimentar al gallo y cuando caen en banca rota debe decidir si vender o no el gallo. El animal come toda su comida, pero es su única esperanza de conseguir dinero.

La novela presenta una historia sobre la injusticia, la violencia contenida y la soledad. Todo plasmado de una manera sutil desde la forma en que es narrada la historia hasta los diálogos en los que interactúan los personajes con personalidades contrarias; el coronel, por un lado, es iluso y amargado y su esposa es realista y una mujer sufrida, volviéndose así en el reflejo de millones de personas; sin embargo, el coronel vive los males de las épocas pasadas. Mientras la realidad se aproxima a el, dejándolo sin escapatoria, su única salvación es conservar la esperanza que tiene dentro de sí, puesto que renunciar a ello sería olvidar sus principios, por eso solo puede esperar y esperar.

El autor suele, en sus novelas, basar sus personajes en personas que influyeron en su vida real y muchos afirman que Gabriel García Márquez se inspiró en su abuelo para dar vida al coronel de la historia, un hombre: realista, valiente, seguro, que participó en la guerra civil y pasó el resto de su vida esperando el reconocimiento de sus servicios que le correspondían como excombatiente.

La triste realidad plasmada en las líneas de este libro, transmite la sensación de tristeza y amargura, y de alguna manera, el lector vive la historia del viejo coronel sumido en la desesperación y la miseria, pero al mismo tiempo lleno de paciencia, credulidad y esperanza en cosas sin tener certeza y la confianza hacia el Estado que defendió; lo que hace la novela muy tierna, conmovedora e inolvidable.

Emily Andrade
@EmAndrade22

Crédito a los buhítos: