lunes, 9 de septiembre de 2013

El tan ansiado diputado 99

Imagen cortesía de Google Images
Los que han tenido oportunidad de leer mis publicaciones, sabrán de la insistencia en asegurar que nuestra nación es la tierra de lo posible, mientras más críticos estamos, a los políticos de turno se les ocurren unas ideas extravagantes disfrazadas de estrategia para solucionar los conflictos. Por ello, el nuevo salvoconducto del gobierno radica en buscar, o mojar la mano, de algún diputado de oposición – cual prostituta – para apoyar esa aberración de la ley habilitante.

Confieso que al escuchar a algún parlamentario del GPP decir que la votación se excederá de la mayoría calificada y serían 101 los votos a favor, me causa temor porque cada uno de nosotros sabe perfectamente que los poderes plenos nunca han acabado estos males, por el contrario, los agrava o sencillamente quedan igual. Basta con analizar aquella ley habilitante dada a Hugo Chávez en el año 2010 cuya culminación fuere en 2011, comprometiendo el primer año legislativo de un nuevo grupo de parlamentarios, la razón de aquella competencia fue dizque para solventar la crisis habitacional. Al final, el extinto, creó instrumentos jurídicos en todas las áreas más allá de las vinculadas al propósito de la atribución.

No me explico cómo seguimos dándole poder a manos llenas a los presidentes, obviando la existencia de una figura como la del Estado en el cual existen una serie de instituciones que lo único que deben hacer es aplicar la ley a carta cabal de forma ecuánime y sin temblequeras de pulso. Para qué existen leyes que a fin de cuentas el ciudadano nunca lee, y el gobierno siempre las ha usado para su beneficio común, activando toda su maquinaria propagandística para que le apoye el individuo que no lee, sino que repite cual loro.

En las próximas semanas se hará un llamado para la iniciación del nuevo año legislativo y no conformes con advertir que 101 diputados apoyarán la ley, el mismo Nicolás Maduro asistirá a la sesión especial para hacer la petición formal y 'presentar pruebas candentes' de actos de corrupción. ¿De quién? De Primero Justicia (el nuevo blanco gubernamental), porque a Un Nuevo Tiempo lo destruyeron. De los partidos clásicos solo queda el nombre y Voluntad Popular aún no representa gran importancia. Lamentablemente, a la oposición, le falta coraje, y en vez de enfrentar con argumentos,contrastar y convencer, llora un mar de lágrimas para dar lástima.


La carta magna establece claramente que las tres quintas partes del parlamento son las autorizadas para otorgar una ley habilitante al primer mandatario, además de otras cuestiones. Para esta ocasión 99 parlamentarios se jugarán la paz y escasa coherencia que resta en el país. El GPP cuenta con 98, 1 o más de la MUD se venderán al mejor postor y ya es un hecho. Si en el PSUV cuentan con la tan ansiada mayoría calificada podrán nombrar las autoridades del resto de los poderes públicos y quitarán inmunidad a diestra y siniestra de cuán diputado se les atraviese.

Con todo el panorama resta llorar al valle y sentirse defraudado, siendo de cualquier tendencia. Porque si se apoya a ‘La Revolución’ comprender que se recurre a lo más bajo y sucio de la política es idealizar que la opción con 15 años en el poder no ha hecho otra cosa que hundirnos en canalladas y actuaciones viles; y la oposición nada que llena de gloria a la disidencia, tanta congregación en la MUD y a la hora del té todos marchan según sus intereses personales sin un discurso realmente unitario e incluyente, dejándose mojar la mano cuántas veces les plazca.

¿Qué necesitamos? Alimentos, productos de tocador, mejores ciudadanos y políticos, mayor educación y trabajo, constancia, perseverancia, en fin, de todo menos una ley habilitante.


Gabriel Rodríguez
@gabo_rodr

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