jueves, 3 de octubre de 2013

#NoTabú La conmoción del Bondage gracias a 50 Sombras de Grey


Para nadie es un secreto el tabú que pesa encima de la sexualidad, sin embargo, desde la llegada de 50 Sombras de Grey a nuestras vidas, convirtiéndose en un Best-Seller con mas de 60 millones de ejemplares vendidos superando a Harry Potter, ha alcanzado un considerable incremento de la libertad social en materia de sexo. No solo ha conseguido dejar a un lado el tabú por la actividad sexual, sino que ha hecho del 'bondage' una práctica común dentro del sexo entre parejas, cuando esta siempre se ha considerado una actividad mal vista.

Algo que me causa bastante gracia es que el bondage también es denominado sexualidad extrema o no convencional, o sea, que en términos publicitarios, al practicarla, estaríamos haciendo BTL.

Existe incluso una subcultura catalogada por sus practicantes: BDSM (Bondage, Disciplina y Dominación, Sumisión y Sadismo, Masoquismo) utilizada, ya sea como dije anteriormente, en relaciones tradicionales de pareja, a veces para avivar el fuego que se ha ido apagando o, a su vez, usada para fines de rituales o ceremonias sadomasoquistas.

Si nos adentramos en el contenido de esta maravillosa y adictiva trilogía erótica que nos ha proporcionado E.L. James, nos encontramos con una serie de prácticas y fetiches bastante peculiares, donde se hacen uso de ciertos instrumentos y juguetes sexuales un tanto traumáticos a simple vista, pero quizá y no sea tan macabra la cosa, ya que Anastasia se lo gozo muy bien gozado.

Son incontables los instrumentos utilizados por Christian Grey, pero aquí los más relevantes, para que los hayan o no leído la trilogía estén actualizados con las últimas tendencias:

Mascara negra: para privarte de uno de tus sentidos y estés a la expectativa de lo que pueda suceder y cómo y dónde te pueda tocar tu chico(a), lo cual aumentara tu líbido al doble.


Plumas para añadir el toque romántico: Es comúnmente utilizada en preliminares, lo cual no era muy el estilo de Christian Grey pero con Anastasia tuvo que aprender.


Barra separadora de piernas: para complacer los más atrevidos fetiches y fantasías. Memorable cuando Anastasia le tocó usar una de estas, totalmente uno de los momentos más intensos del libro, que no pretendo describir, no quiero spoilear a nadie.


Fusta de plumas: De más estaría cualquier comentario para el que leyó la novela; para los que aún no tienen ese placer, la fusta es bastante bipolar (jaja) pueden utilizarla románticamente en caricias o por el contrario dar azotes al mejor estilo de amo y sumisa.


Plug anal para principiantes: Nadie más principiante que el personaje de Anastasia, por ende fue victima de uno de estos, especial para aquellos que quieren experimentar algo diferente en la cama.


Y para finalizar tenemos las tradicionales esposas negras, de las cuales hizo uso en bastantes oportunidades el Señor Grey.


En conclusión y más allá del éxito que ha logrado conseguir E.L. James con esta trilogía, este tipo de prácticas empiezan a ser aceptadas por la sociedad, para adentrarse más a la vida de las parejas que luego de tener profunda confianza en su intimidad quieran, quizá, agregar algo diferente como lo es el bondage en su relación sexual.

Probablemente, algunos piensen como los japoneses: "Atando al cuerpo, se libera el alma"

Así que dile no a las drogas y al bondage.

¡Buenas noches!


Angemali Fernández
@Angemali

Crédito a los buhítos: