viernes, 8 de noviembre de 2013

'Gravity': espacial y oxigenante obra de arte


Hoy en día, todo cinéfilo guarda en su memoria un recuento de películas que han marcado un antes y un después en su vida. Probablemente, dependiendo de la persona, este hecho varía, pero lo que no cambiará es que el séptimo arte ocupa un lugar primordial en su existencia. También, está científicamente comprobado, que no existe película alguna con el poder de maravillar a todo el mundo, y perder el tiempo en discusiones sobre ello resulta más que improductivo, pero ese no es el punto de origen de este post.

Hace tres (03) años, aproximadamente, vi la película ‘Inception, 2010’ sobre la cual no tenía ningún tipo de referencia (salvo que el principal era Leonardo DiCaprio). 148 minutos más tarde, la cinta pasó de significar nada en mi vida para convertirse en una de las mejores producciones cinematográficas que haya podido ver. El desconcierto que me dejó al salir de sala fue único y más nunca me había pasado… hasta que vi ‘Gravity, 2013'. 


'Gravity' es una película de suspenso y drama escrita y dirigida por Alfonso Cuarón (‘Harry Potter and the Prisoner of Azkaban, 2004’; Children of Men, 2006’). El guión es de la mano de Cuarón y su hijo Jonás. Se estrenó el 4 de octubre de 2013 en los Estados Unidos y España. Sin embargo, meses atrás, abrió la edición 70º del Festival de Cine de Venecia, el 28 de agosto del presente año.


Sandra Bullock y George Clooney son los encargados de entretener durante 90 minutos a todo aquel que se disponga a ver el más reciente trabajo de ambos. ¿Lo lograron? ¡Qué el público hable!

En esta cinta solo fueron necesarios menos de 15 minutos para darme cuenta que ante mí se encontraba una película que no solamente iba a provocar una masiva lluvia de críticas positivas, sino que estaría destinada a marcar el mundo del cine, tanto a nivel visual como sensitivo. Sin apenas mucho esfuerzo, el director logra que el espectador conecte, desde cualquier perspectiva, con los protagonistas del relato y, al mismo tiempo, lo deslumbra visualmente con una impecable reconstrucción espacial.



Clooney desempeña un papel tal que difícilmente podría elegirse a otro actor de Hollywood que cumpla tan bien con su trabajo. Se convierte en el oxígeno necesario para poder respirar y la esperanza de que todo saldrá bien (aunque lo exterior muestre lo contrario), consiguiendo todo esto a través de una actitud digna de un actorazo como él.

No obstante, la gran protagonista emocional es una Sandra Bullock que realiza un poderoso despliegue físico, pero sobre todo, psicológico. ¡Qué faceta la de esta mujer! Cuarón no duda en explotar todo ello para que la inmersión en la historia sea tan profunda que se pasen por alto pequeños errores de guión.


Otro de los tantos aspectos a destacar de ‘Gravity’ es su duración justa y directa. Quizá, algunos directores, hubieran optado por alargarla utilizando flaskbacks de Bullock (Ryan Stone) o, simplemente, agregando más instantes con mayor capacidad para impactar visualmente, pero Cuarón no cede a la tentación y regala a los espectadores momentos íntimos, con simbolismos constantes y naturales; ofreciendo el relato espacial más fascinante de toda la historia del cine.


La maravillosa fotografía está bajo la responsabilidad de Emmanuel Lubezki, quien regala una reconstrucción del inminente espacio exterior para trasladar al espectador de la sala de cine a un escenario intergaláctico, donde los efectos en 3D funcionan impecablemente (aunque lo más seguro es que alcance un nivel de perfección al verla en formato IMAX). ¿Qué se logró con esto? Potenciar la sensación de que estamos allí con Sandra Bullock, dejando a un lado nuestro pensamiento terrenal, pasando a un estado en el que sufrimos con Ryan Stone, consiguiendo sentir su angustia (incluso con entrecorte de la respiración) y donde sus pequeños logros son motivo de júbilo para cada uno. 


Para nadie es un secreto que la banda sonora de una película es un refuerzo para crear tensión o dramatismo en la misma. Sin embargo, hay películas que logran crear una sincronización perfecta -en imagen y sonido- con determinadas escenas, pasando así a la historia. En ‘Gravity’, Steven Price, consigue que todo encaje como un traje hecho a la medida, y en los minutos finales la piel de gallina se mantiene de una forma incontrolable (en mi caso, por ejemplo).

No hay que ser un gurú en el tema para saber que muchas cintas solo las vemos, otras nos llegan al cerebro y algunas nos tocan el corazón. ‘Gravity’ es ejemplo de que todas esas cosas pueden lograrse en conjunto.



En fin, estamos frente a la mejor película del 2013 y, aunque no sea 100% perfecta, todo lo que logra es producto del trabajo de un equipo al que solo queda ovacionar por regalar a los espectadores una verdadera obra. Es de esas películas que justifican el hecho de que el cine sea considerado un completo arte.

Pablo Torres Viloria

Crédito a los buhítos: