lunes, 18 de noviembre de 2013

No esperemos un declive de la corrupción con el panorama actual


Al parecer el gobierno venezolano intentará “erradicar la corrupción”, según palabras del ‘presidente’ al momento de presentar el proyecto de ley habilitante ante la plenaria de la AN; pero ¿será posible la hazaña cuando vivir se ha vuelto tan caro?

Imaginar que el mercado negro, la trampa, el incremento de bienes y el aprovechamiento de los más desposeídos desaparecerán solamente porque así lo han soñado unos ilusos, pues quédate sentado y espera a que ocurra. No te canses, quizás mueras en el proceso. Señores eso es un imposible.


El gobierno ha hundido al país en una miseria económica al no establecer políticas mediante un modelo sustentable que hubiere prevenido fenómenos como la devaluación o una inflación de 55% (de acuerdo a cifras oficiales del BCV). No hay realismo al momento de determinar proyecciones, el populismo impera, y claro los expertos están conscientes de la ignorancia de los pendejos, no les importa evocar cifras que al final no se darán.

¿Monopolio, oligopolio o libre comercio? La primera nos haría depender de un solo hombre, una misma persona jurídica sea de capital público o privado. El segundo pondría en varias manos las necesidades del mercado, pero siempre teniendo un control absoluto de las transacciones. Si en Venezuela queremos hablar y jactarnos de demócratas, considero que el libre comercio con normas legales, políticas y económicas representaría una salida al mal actual. ¿Por qué lo sostengo? Fíjense quiénes controlan el mercado de las harinas, las bebidas carbonatadas, el café, el papel higiénico, dentífricos y otros rubros. Son las mismas manos, y hoy vivimos las consecuencias. Yo no creo que colocar toda la producción en manos del sector público o del sector privado sean la solución, debe haber un equilibrio razonable y según la conveniencia de comercializar ciertos enseres.

Caso Daka: En Venezuela las verdades son a medias y al final no sabemos quién tiene la razón y por cuáles razones. El gobierno cometió una burrada catastrófica que hizo convulsionar a varias ciudades, especialmente a Valencia. La pregunta del millón es ¿en qué solucionó esto el problema? Le doy la razón al Estado de querer intervenirlos, si ciertamente se cometió un delito; creo además que hay mecanismos mucho más razonables y menos pomposos (y así lo califico, porque el ‘presidente’ en medio de una cadena hizo el anuncio), siendo el principal promotor del delito. Si las instituciones funcionaran, la Fiscalía abriría investigaciones no solo contra propietarios de DAKA, sino al mismo Jefe del Estado.

Quien compre dólar preferencial debe regular sus precios y margen de ganancias en base a la inversión realizada, no obstante todos los intermediarios de electrodomésticos no son DAKA, ni mucho menos tienen su plataforma y capacidad geográfica. ¿Cómo es posible que hasta los comercios más pequeños hayan tenido que regular sus productos, por temor? En el país muchos empresarios recurren al dólar paralelo, porque básicamente es al único que pueden acceder ya que el Estado dispone de ciertas trabas y otorga relevancia a las empresas más grandes. Por otra parte, sería interesante determinar quiénes compraron luego del rematazo porque estoy muy convencido que los consumidores no fueron precisamente “ciudadanos de las clases más desposeídas”.

La traducción de la medida tomada por el gobierno es la muestra de la degradación a la cual ha llegado la nación. Para exculpar sus pecados, Nicolás Maduro, se vale de cualquier idiotez y al final sus estrategias terminan siendo comida de hoy y hambre de mañana. Está bien, podemos comprar cualquier baratija, sin embargo eso no resuelve los conflictos y al final la harina de maíz no la hallamos, muchas personas recurren a soluciones creativas para asear sus traseros y el resto de los individuos muere cada día a falta de medicinas. Así no se gobierna conciudadanos, así más bien se hunde un país con todos sus habitantes. Es una lástima que no queramos darnos cuenta del terrible abismo donde caeremos si no se toman correctivos lógicos y consensuados entre todos los actores.



Gabriel Rodríguez

Crédito a los buhítos: