viernes, 15 de noviembre de 2013

Una mirada al folletín 'Libre por sobre todas las cosas' de Miguel Pérez


Un muy buen amigo, hace varios días, me ha prestado un minúsculo folletín que expenden en librerías 'revolucionarias' disfrazado de libro, cuya autoría es del señor Miguel Pérez Pirela y está referido al discurso de orden que emitió durante el acto protocolar del aniversario 190 de la Batalla Naval del Lago, en el estado Zulia.

Soy la persona más desactualizada del mundo porque hasta el momento de leer ese compendio de escasas 30 páginas, supe que la AN tenía un fondo editorial cuyo epónimo es el extinto William Lara. Por desgracia solo editan ‘discursos insurgentes’ y no literatura, investigación o análisis referentes a la ciencia, la economía o las leyes. El esfuerzo del gobierno se basa en la pagana simbiosis del pasado, la redención y el culto al ‘comandante galáctico’.


En cuanto al emitido por Pérez el 24 de julio del año en curso, estuvo dividido en tres partes. La primera, se refirió a su vida donde aludió el hecho de que su padre fuera un “empleado explotado por los gobernantes regionales de la cuarta república”. Una vez más se mantiene en el verbo de los políticos rojos, sea cual fuere su formación académica, esa manía de continuar desprestigiando, marginando y despotricando a medias verdades sobre los gobiernos adeco-copeyanos de mediados del siglo XX, como si la mayoría de sus seguidores y líderes no provienen de las filas de aquellos clanes políticos.

En cuanto a la segunda parte, se abordó la descripción y el análisis de las circunstancias conductoras a la Batalla del Lago y las consecuencias posteriores. Lógicamente, aludir a que este país debe conocer su pasado para entender el futuro y que todos nuestros regentes anteriores a la revolución acabaron con la posibilidad de ‘emancipación, soberanía y libertad plena’ fueron el ‘plato fuerte’ de su intervención, así como empeñarse en ilustrar a los imperios (europeo y norteamericano) cuales fuerzas que menosprecian y minimizan al latinoamericano y el resto de los pueblos originarios. Es decir, nada nuevo. Yo siento que muchas veces, cuando escogen al orador de orden para algunas célebres fechas, el gobierno le cambia algunos párrafos y oraciones a sus discursos, pero al final el sentido termina siendo igual. No hay diversidad, contraste o discernimiento. Solo la intención de avivar el resentimiento entre los más pobres y escasamente formados. Nunca he comprendido ese empeño en querernos hacer odiar y detestar a los causantes de tanta miseria en el pasado, claro está, y al final a los del gobierno les fascina comprar, vivir y formarse en el viejo continente y en el súper imperio.

Finaliza con esa dedicación póstuma al ‘comandante galáctico’ y hacerlo merecedor del título de “Libertador del siglo XXI en Venezuela”. Ya estamos acostumbrados a su culto, así que no profundizaré en la lista de calificativos emitidos ese día.

Pues, el propósito de la publicación, además de echarles el cuento y cumplir con la sugerencia de un buen amigo, es ilustrarles que por parte del gobierno mueran, resuciten o lleguen nuevos representantes, la historia no cambiará. Inevitablemente esta abyecta clase política se enquista hasta los tuétanos de la nación y a la mayoría de los ciudadanos la idea de que nos mancillen hasta el cansancio les agrada. Compren el folletín (porque a libro aún no llega), y juzguen que el cuento es una barajita repetida.



Gabriel Rodríguez

Crédito a los buhítos: