viernes, 28 de febrero de 2014

El mensaje del cine para la Venezuela reprimida


Este domingo 2 de marzo se celebrará la edición 86 de los Óscar de la Academia en el Teatro Dolby de Hollywood, California y, desde hace algunos meses, tenía planificado los artículos que en algún momento escribiría referente a las películas y tema en particular antes de esa fecha. Hoy, a escasas horas del evento más importante del mundo del séptimo arte, no se dio. Y no pasó porque me enfermé, me quedé sin un editor de textos, no logré ver las cintas nominadas o porque sencillamente el tiempo llegó y otras ocupaciones me lo impidieron. Fue mi nación, mi Venezuela y la lucha porque querer un mejor país lo que imposibilitó y nubló la felicidad que me embarga cada premiación.

Mi intención con esta breve introducción no es excusarme por no haber brindado lo que, estoy seguro, muchos o pocos esperaban del blog y la sección de cine para esta temporada; lo hago porque Venezuela atraviesa uno de los momentos más críticos, desde hace aproximadamente una década, y sería una falta hacer caso omiso a lo que aquí ocurre. Sin embargo, aprovecharé este tiempo para dedicar unas líneas al cine resistente, de inspiración, de pasión por las ideas y de lucha por lo que queremos: un país libre de tanta opresión, diferencias, problemas políticos, económicos y sociales, donde reine la paz, el trabajo, bien mancomunado, la convicción de ser mejores frente a los retos de la vida y resistentes aunque no veamos luz al final del camino.

Diferentes e importantes directores de cine, entre ellos, genios como: Stanley Kubrick, Charles Chaplin, Orson Welles y Glauber Rocha han intentado irradiar la luz de la gran pantalla en la habitación oscura de la política, logrando que trabajos audiovisuales sobre problemas de índole, como los que mencioné anteriormente, se materialicen y expongan en diversas salas de cine; otros largometrajes, por el contrario, han florecido en el género documental. Basados en hechos reales o no, el guión de cada cinta tiene un objetivo y es que vivamos, sintamos, nos identifiquemos con esas naciones y no bajemos la guardia frente a adversidades como esas (si fuera el caso) enfrentáramos. Se ha visto de todo y un poco más allá en cada película; el resultado ha ido desde la tosca propaganda ideológica hasta producciones de excepcional poder para generar cambios de percepción.

Películas para despertar nuestra conciencia política, educarnos sobre la rebelión de muchos países, resistir frente a gobiernos dictatoriales, poner por encima la amistad en vez de la ideología, servir como fuente de inspiración y un sinfín de aspectos que hoy muy bien pudiera traer a colación, para contrastar lo que pasa en Venezuela, definitivamente, hay muchas. 

Recopilé –sin ningún orden en específico– filmes cuyos mensajes son difíciles en muchos sentidos, pero esperanzadores al mismo tiempo; buscando que estas obras transmitan lo suficiente y que ello se pueda traducir, al menos un poco, en acciones más cercanas al bien común. 

La lengua de las mariposas (id. 2009) - José Luis Cuerda, España.


De una forma muy sutil, muestra el gradual cambio en los corazones humanos frente al miedo de la llegada de una dictadura (en este caso, la victoria del general Franco en la Guerra Civil Española). Franco controlaba los tres poderes del Estado sin haber sido elegido, ostentaba ese poder tras acceder a él mediante la usurpación violenta; en aquel entonces era peligroso manifestar ciertas ideas políticas o religiosas. Una recóndita metáfora de la pérdida de la inocencia y la ilusión de toda una sociedad, cuando el ser humano es incapaz de tolerar la bondad de si mismo y otros. 'La lengua de las mariposas' tiene la facultad de devolver la fe.

The Great Dictator (id. 1940) - Charles Chaplin, EE.UU.


Charles Chaplin no solo fue un creador de sueños; fue además un director valiente y comprometido. Con esta película realizó uno de los discursos más memorables de la historia del cine, un manifiesto humanista en su máxima expresión. 'The Great Dictator' es una sátira al enajenado dictador alemán Adolf Hitler, en la que Chaplin logra posicionar abiertamente la barbarie nazi y, aunque es una comedia dramática, contrapone la sencillez e ingenuidad de un modesto barbero y los delirios de un hombre maniático y cruel. Representa un canto a la libertad y el derecho de las personas a ser y pensar de manera diferente sin ser castigados por ello.

V For Vendetta (id. 2006) - James McTeigue, EE.UU.


Adaptación de un comic que refleja la historia de Every y V. La película refleja diferentes temas sociales y políticos, pero sobre todo, el de la lucha por la libertad y el estallido de una revolución contra un gobierno totalitario, manipulador, verdugo, asesino y torturador. Es una equilibrada combinación entre dolor y esperanza; es un clamor profundo contra el miedo y la mentira como arma del poder, frente a la opresión y la manipulación mediática. La venganza nunca es buena, sin embargo, profundizando en el contexto, el mensaje es claro: no dejar de luchar, ni doblegar frente al enemigo.

Machuca (id. 2004) - Andrés Wood, Chile.


Historia sobre la amistad de dos niños que vivían en mundos totalmente opuestos por los días previos y primeros al golpe de Estado del general Augusto Pinochet sobre Salvador Allende, durante la dictadura de Chile en la década de los años 70. La película refleja la polarización social que hervía a ese país y como alguien, frente a tanta división, educaba e inculcaba valores sin importar de qué lado se estuviera (aún cuando existiera mucho resentimiento social y grandes conflictos). Hay lazos que deben estar por encima de muchos aspectos y aquí hay un claro ejemplo de ello.

Defiance (id. 2008) - Edward Zwick, EE.UU.


Los hechos de esta cinta ocurren durante la Segunda Guerra Mundial y el foco es la vida de los hermanos Bielski, los cuales escapan de una muerte segura a los bosques de Bielorrusia y deciden hacerle frente al ejército alemán, luchando por sus vidas y la de miles de personas, arriesgando todo por un instante de libertad. Soportando, peleando, sobreviviendo y demostrando que, a pesar de lo oscuro del panorama, quien resiste gana, por poco que sea. 

A lo largo del tiempo he descubierto que el cine, en la mayoría de los casos, es la realidad que muchos de nosotros quisiéramos vivir; forma parte del compendio de ilusiones, anhelos y deseos que existen en lo más profundo de nuestro ser.

Estas cintas son un claro ejemplo que independiente de la realidad, si trabajábamos por cambiar y luchar sin desmayar, obtendremos resultados satisfactorios para esta generación y las que vengan.
“El cine es una investigación sobre nuestras vidas. Sobre lo que somos. Sobre nuestras responsabilidades -si las hay-. Sobre lo que estamos buscando”. - John Cassavetes.
“El cine es un espejo pintado”. - Ettore Scola.

 Pablo Torres Viloria

Crédito a los buhítos: