domingo, 20 de abril de 2014

Pelo Malo: el alisado de la intolerancia


El cine venezolano sigue apostando por producir películas que muevan fibras, tengan corazón y, en medio de tanta similitud fílmica, encuentren su aporte a la sociedad y el mundo. 

Después de múltiples reconocimientos a nivel internacional, 'Pelo Malo' (Bad Hair) llegó a las salas de los cines en Venezuela para permitirle al espectador nacional, construir sus propias conclusiones con respecto a la temática que presenta, abordando una historia que va más allá del capricho de un niño.

Mariana Rondón es la barquisimetana que se encargó de escribir y dirigir la historia de Junior (Samuel Lange), un niño con cabello rizado que busca desesperadamente cambiar su apariencia para la foto escolar, pues así lo llevan los cantantes de moda. Lo que Junior quiere es ponerse guapo para que su madre lo quiera, pero esta lo rechaza cada vez más, cuya circunstancia lo lleva a enfrentarse a ella.

La película trata de una manera poco -o casi nada- delicada los problemas sociales a los que se enfrenta la población venezolana hoy día y tanto es el punto, que esta cinta no puede ser vista como entretenimiento porque aunque lo hay, no es el ‘plato fuerte’ de la historia. 'Pelo Malo' busca educar y enviar un mensaje de reflexión, invitando a las personas a analizar ese no respeto existente y el daño que cada uno le puede hacer al otro. 

“El país se merece que todos hagamos un esfuerzo, que los actos de violencia nos agreden a nosotros mismos cada vez que los hacemos también”. Mariana Rondón.

Al mismo tiempo, aborda el tema de la homosexualidad, tratándolo como el gran tabú que existe sobre ella. Rondón -a través del elenco- expone, gracias a la temática, que esta es una cultura de apariencias y no una donde las personas se sientan bien, en libertad.

La producción estuvo a cargo de Marité Ugás y el reparto no solo por el primerizo Samuel Lange, al cual Mariana logra dirigir de manera correcta, evitando que dé pena o, incluso, que se le note un estado de principiante, sino que también se aplaude el trabajo de Samantha Castillo, Beto Benites, Nelly Ramos, María Emilia Sulbarán, Gabriel Guédez, Julio Méndez y todo el equipo detrás de este relato.

El filme fue grabado en escenarios populares de Caracas como la parroquia 23 de enero y la urbanización Simón Rodríguez. Estos ambientes recogen la esencia de la humildad y penurias de muchas familias venezolanas, donde se respira la lucha de madres y abuelas solteras, viudas, huérfanas; de niños que no tienen un hogar (en todo el sentido de la palabra), sin representantes que les den el amor que merecen, necesitan y, por sobre todas las cosas, anhelan. Aquí no es solo una historia, es la de muchos pelos malos. 

Desde el primer plano se percibe un retrato de la lucha por la supervivencia, la crítica a la homofobia y el boceto de una increíble acumulación de mestizaje racial. La directora evita cualquier tipo de argucia y presenta unos días cualquiera en la vida de Junior, sin circunstancias desorbitantes; es decir, realismo puro para lograr la credibilidad pura.

Hay debilidad en muchos aspectos, sobre todo en el guión y los personajes, debido a que aunque existe profundidad en ellos, no logran evolucionar y es difícil creer que pasen por tantas cosas en apenas una semana. Lo que predomina es un duelo de miradas sin cesar, entre lo que se ve, lo que se percibe o cree y lo que se atribuye. Marta imputa muchas cosas y Junior no las entiende. Es un duro enfrentamiento, narrado con una violencia no explícita; pero latente.

Por otra, se vive un trasfondo histórico muy bien retratado, pertinente con la  existencia de millones de personas en un lugar donde no cabe la esperanza (no es casualidad que se estrene en plena lucha por los derechos y la libertad en Venezuela, eh). 

'Pelo Malo' se estrenó a finales del año 2013 en España. En septiembre estuvo presente en el Toronto International Film Festival y para octubre participó en el BFI London Film Festival. Se llevó dos Astor de Plata por mejor dirección y mejor guion en el Festival de Mar de Plata, obtuvo dos premios especiales en Grecia y dos galardones en el Festival de Cine de Turín (Italia). Trajo a Venezuela estatuillas de países como Puerto Rico, Chile, Cuba y Canadá, sin dejar de mencionar el Gran Premio del Jurado otorgado en Cannes (Francia)

También, el pasado septiembre, obtuvo la Concha de Oro a la mejor película en la 61 edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián, en España, uno de los festivales más importantes del mundo hispanohablante.

Más de 16 galardones le han permitido el respeto y miramiento internacional de muchos cineastas y críticos del cine. "Pelo Malo es un puñetazo en el estómago; un zarandeo al espectador que sabe que hay sitios donde los derechos no se regalan, que hay que lucharlos", Generación Young. 

En conclusión: vale la pena vivir esta historia, sentirla y no esquivar lo que ella tiene para cada uno de nosotros.
“Toda la vida es sueño y los sueños, sueños son”. Don Pedro Calderón de la Barca.

Pablo Torres Viloria

Crédito a los buhítos: