lunes, 16 de junio de 2014

Adiós Chataing TV


A mediados de la semana recién culminada nos enteramos de la salida del aire de Chataing TV, por presiones del gobierno a la televisora. Tristemente en los últimos tiempos los venezolanos ya no nos sorprenden estos hechos, por el contrario, entre algunos opositores se escuchan comentarios como: “es que esta gente está loca, ya no podremos hablar” y entre los oficialistas “esas escorias deben salir del aire a como dé lugar, son apátridas y traidores”. Nadie piensa en que tal vez mañana pueda ocurrirnos en nuestro lugar de trabajo o estudio, en la propia familia o entre amigos: ser silenciados sin contemplaciones, ni miramientos.

Este es el país de la insensibilidad. Caminamos y actuamos de acuerdo a las circunstancias. Ocasional o temporalmente emitimos juicios de rigor en nada impactantes para llamar la atención y hacer escuchar las críticas.

Luis Chataing no es cualquier figura pública venida a menos, su talento se reconoce en las principales escuelas de Comunicación Social del país porque el periodista, de carrera, forma parte importante de la evolución de la locución en Venezuela, con su talento se ha convertido en el locutor contemporáneo de mayor proyección en nuestros días. Imagínense, si en Venezuela los talentosos no tienen campo de trabajo, qué quedará para el resto.


El gobierno con su actitud y proceder drástico, improvisado, déspota y autoritario ha conducido al país a un atolladero donde para tener vestigios de libertad, de derechos se tiene que rogar. ¿Por qué?, ¿Cuándo fue que en este país nos acostumbramos a ser tratados como peones del Feudalismo?, ¿Quiénes se creen los dirigentes y funcionarios gubernamentales para patear al pueblo cuantas veces quiera y desee?


Que Luis Chataing ya no esté en las pantallas de tv nacional no lo perjudica solamente a él; a fin de cuentas hay otros soportes donde pudiera desarrollar su trabajo: aún queda la radio, la multiplicidad de oportunidades de la red y los medios internacionales; los mayores perjudicados somos nosotros los receptores, aquellos que nos sentábamos frente al televisor a las 11 de la noche para disfrutar de la ironía de un ser que a partir de su talento para el humor le dijo tantas verdades al gobierno.


Aquí no hay seguridad jurídica como defiende el Presidente de la AN, si así fuera Chataing al demandar a Televen y este último al gobierno, hubieran ganado las causas. 


Me enfurece y a su vez entristece que en el país a quienes desarrollan trabajos de altura, con compromiso, de calidad y en los cuales se respetan las estéticas de cada medio deban desaparecer porque sus comentarios sean incómodos para los poderosos. Ah claro, pero debemos soportar programas vergonzosos, tristes, huecos y mediocres al estilo de Zurda Conducta.


Definitivamente la apatía nos condena a vivir subyugados a la bota de unos infelices que no cuentan con un ápice de conducta democrática. ¡Pueblo despierta! Levantémonos y reclamemos los derechos correspondientes. Nadie por mucho poder ostentado está en capacidad de quitarnos lo que queremos.  




Gabriel Rodríguez

Crédito a los buhítos: