Venezuela el día de ayer dio nuevamente una
muestra de civismo, democracia y lucha por sus convicciones e ideales. Todos
los pronósticos, una vez más, no se dieron y con más de 78% de participación se
escogió al nuevo jefe del Estado. Muchos periodistas, encuestadores y
“expertos” señalaron que la participación sería muy por debajo de lo ocurrido
en 2012. Nuevamente se equivocaron. Tan solo 2% menos de electores se
movilizaron esta vez en comparación al año anterior.
Las encuestas manejaron resultados que en la
realidad no se dieron así. No entiendo por qué en los últimos años, desde las
empresas más respetables hasta las de dudosa reputación, realizan estudios con
amplios márgenes de error, una abstención enorme y la fotografía que pretenden
retratar de la realidad no se asemeja con ella.