lunes, 15 de abril de 2013

Ganó Maduro ¿y ahora qué viene?


Venezuela el día de ayer dio nuevamente una muestra de civismo, democracia y lucha por sus convicciones e ideales. Todos los pronósticos, una vez más, no se dieron y con más de 78% de participación se escogió al nuevo jefe del Estado. Muchos periodistas, encuestadores y “expertos” señalaron que la participación sería muy por debajo de lo ocurrido en 2012. Nuevamente se equivocaron. Tan solo 2% menos de electores se movilizaron esta vez en comparación al año anterior.

Las encuestas manejaron resultados que en la realidad no se dieron así. No entiendo por qué en los últimos años, desde las empresas más respetables hasta las de dudosa reputación, realizan estudios con amplios márgenes de error, una abstención enorme y la fotografía que pretenden retratar de la realidad no se asemeja con ella.


Capriles llenó, una vez más, de esperanzas a todo el pueblo venezolano. Tanto así que aún cuando muchos creíamos poco probable su victoria, el día 14 pudo haberse materializado si tan solo la movilización hubiere sido mayor y las patrañas del Estado contra él no se hubiesen gestado, o de desarrollarse recibieran penalización. La diferencia, hasta el momento, fue de 1 punto y medio. Notamos como se cierra la brecha cada día más si la comparamos con el 11% de 2012.

La gente debe permanecer en la calle, no hay que dar oportunidad a la duda. El CNE como máxima institución en esta materia, se halla en la obligación de hacer la auditoría pública del 100% de las cajas tal cual lo sugiere Vicente Diaz y ambos candidatos.

Se estuvo muy cerca de la victoria, yo pido encarecidamente a toda la oposición en Venezuela, y cuando me refiero a este sector no son sus dirigentes sino los votantes, a que no pierdan la fe y la esperanza. Debemos votar masivamente, la democracia es así. Hoy se pierde pero mañana puede revertirse lo ocurrido. Si en las próximas elecciones nos quedamos en casa, entonces nuestro futuro cada día se vería más lejano. Construyamos patria y fundemos al país, como diría Cabrujas.

Capriles se ha erigido como el auténtico líder de la oposición, es nuestra responsabilidad mantenerlo. Lula debió postularse 3 veces a la presidencia de Brasil. Dios sabrá para cuando este país podrá madurar y fortalecerse.

Notando el discurso del ahora presidente no encuentro la voluntad política para resolver los problemas. La confrontación continuará y ha llegado el momento de que despierten quienes hoy están drogados con este gobierno dadivoso, más no progresista.

Crédito a los buhítos: