Al
llegar el fallecido primer mandatario nacional al poder, inició toda una
revuelta ideológica cargada de información con alto contenido nacionalista,
cuyo objetivo radicaba en realzar la figura del Libertador, la historia patria
y los símbolos de nuestra identidad como nación. Hoy pareciera que todo eso se
olvidó y en la nueva etapa que se pretende conquistar, la figura del padre de
la patria pasó a un segundo plano y la de Chávez es la que requiere de
exaltación.
El
recién “electo” jefe del Estado y sus partidarios, parecen olvidar los principios
proclamados cuando apenas asomaban la posibilidad de conquistar el poder a
finales de los 90. Claro, para un grupo dedicado a manipular y alterar los
hechos históricos, el hacerle creer hoy a su militancia que el partido sigue
líneas y pensamientos chavistas podría ser pan comido.
