martes, 23 de abril de 2013

Adiós Bolívar, la revolución ahora es chavista



Al llegar el fallecido primer mandatario nacional al poder, inició toda una revuelta ideológica cargada de información con alto contenido nacionalista, cuyo objetivo radicaba en realzar la figura del Libertador, la historia patria y los símbolos de nuestra identidad como nación. Hoy pareciera que todo eso se olvidó y en la nueva etapa que se pretende conquistar, la figura del padre de la patria pasó a un segundo plano y la de Chávez es la que requiere de exaltación.

El recién “electo” jefe del Estado y sus partidarios, parecen olvidar los principios proclamados cuando apenas asomaban la posibilidad de conquistar el poder a finales de los 90. Claro, para un grupo dedicado a manipular y alterar los hechos históricos, el hacerle creer hoy a su militancia que el partido sigue líneas y pensamientos chavistas podría ser pan comido.


Este pueblo lleno de tanta ignorancia y mediocridad, defiende con vehemencia a un ser cuya única responsabilidad debió ser servir a su pueblo, sin mayores exigencias, ni personalismo. Pero bueno, a una sociedad tan escasamente formada e inmadura como la nuestra, en cualquier individuo pretende visualizar una vía para escapar de sus problemas sin darse cuenta que al final son la misma miasma gobiernera de siempre.

De los gobiernos blancos y verdes hay diversidad de hechos dignos de reconocimiento, con sus errores eso sí, pero los hay. No comprendo como en este país se ha perdido el tiempo hablando del pasado, haciendo enemistar a su población con el mismo y no se han dedicado con la misma intensidad a construir una Venezuela para el futuro.

A las pruebas nos remitimos: cada vez la centralización es mayor, la burocracia, la corrupción, confrontación inútil y deficiencias en las obras públicas. El hecho de la exaltación post mortem de Chávez actualmente, demuestra lo vacío y pobre de esta “revolución” anclada en la ortodoxia y lo arcaico. Que en el discurso aún menciona a los pobres y marginados, pero en la acción los hunde en un círculo vicioso consumidor de su capacidad para discernir.

No uso la biblia ni a los “iluminados” como instrumentos de predicción del futuro, lastimosamente más de un 70% de la población criolla usa estos elementos para encontrar consuelo. A mí solo me basta creer, que continuaremos anclados en este mar de miseria cerebral si no empezamos a reclamar y exigir lo legalmente correspondido, y en vez de destruir iniciamos el proceso para construir una Venezuela de respeto, progreso y estabilidad.

Tenemos patria desde 1811 ese logro no fue del caudillo, sino de los únicos próceres paridos por esta tierra.

Crédito a los buhítos: