miércoles, 27 de marzo de 2013

Comercio disfrazado de amor



Desde el fallecimiento del Presidente Hugo Chávez hemos notado, básicamente en la economía informal, una abundante venta de afiches, CD´s con canciones identificadoras de sus campañas políticas, videos de sus concentraciones, entre otros artículos. En vista de tan enorme importancia dada al ex Jefe del Estado surge la pregunta ¿todos estos comerciantes lo estimaron tanto?

Frecuentemente en cada esquina se escuchan los jingles de los distintos procesos en los cuales participó. Hasta el actual candidato Psuvista cuenta con los suyos. Reflexionando me di cuenta del enorme potencial del vendedor informal para aprovechar grandes oportunidades.


Pensar que el anuncio oficial del fallecimiento de Chávez no embargó de luto a más del 60% del país, sería cegarnos y colocarnos de espaldas a la realidad. Vimos como, espontáneamente, nuestros conciudadanos asistían a los distintos actos póstumos y lloraban su partida.

Notando el contexto, rápidamente los comerciantes se ajustaban a la realidad e inician una enorme reproducción de artículos con el rostro y voz del fallecido. De esa forma auguraban buenas ventas al ofertar “productos”, que sabían, serían adquiridos por  muchas personas.

Lamentablemente la religión se ve perjudicada con estas acciones y es que hasta rosarios con la imagen del “comandante” se están vendiendo en las calles. Conocemos perfectamente la responsabilidad de los trabajadores informales con su familia; pero no pueden burlarse de algo tan delicado como es lo concerniente a los verdaderos seres divinos.

No dudo en el respeto, admiración y estima de algunos vendedores hacia el extinto Presidente; sin embargo lo encontrado a simple vista no necesita de anteojos. El comercio y su deseo de sacar provecho durante una situación tan delicada hicieron de las suyas nuevamente. Claro, son muy pocos los que ven tal hecho de forma negativa y ello se debe a que la mayoría aún continúa con su dolor.

Las autoridades gubernamentales se complacen porque su esfuerzo propagandístico para las venideras elecciones debe ser mínimo, en vista del enorme trabajo “independiente y espontáneo” de una masa importante de personas que recorre las calles ofertando la imagen y voz del difunto Primer Mandatario Nacional.

Ojalá la sociedad despierte y se dé cuenta del enorme irrespeto hacia una persona que ya no estará más, físicamente, junto a nosotros. Y en adelante la lucha por las reivindicaciones sociales debe continuar.

Crédito a los buhítos: