miércoles, 13 de marzo de 2013

El Gran Venezolano



A lo largo de su historia, Venezuela ha transitado por enormes pruebas, desafíos y ocasionalmente en el abismo hemos estado a punto de caer sus habitantes. Pudimos ser blancos, verdes, rojos y no pensamos en ¿por qué no podemos ser todos iguales?. La ideología política ya no es un segmento, sino un todo: nuestra orientadora, motivadora y razón de ser. Hoy las semejanzas se han hecho a un lado para darle fuerza suprema a las diferencias.
                                        
Cuando decidía qué escribir para hoy me di cuenta del porqué hablar del Gran Venezolano y no opinar sobre el quehacer político nacional. Nuestro país transita por uno de sus mayores retos en su etapa contemporánea. Estamos ante la disyuntiva de seguir disgustados los unos con otros, o iniciar una reflexión que desemboque en la práctica de acciones generadoras del desarrollo y bienestar común.


Continuar distinguiéndonos entre los ricos y los pobres, azules y rojos, los de izquierda o derecha, no nos llevarán a ningún lado. Me emociona enormemente darme cuenta que aún cuando tengamos muchos problemas salimos a la calle a enfrentar la vida, rápidamente tratamos de adaptarnos a las problemáticas y el contexto. A muchos nos emociona el reconocimiento por noticias positivas, de paisanos brillantes que marcan pauta dentro y fuera de nuestras fronteras, con la capacidad de solidarizarnos al ver a un vecino en una situación agravante, de poder aconsejar a quien necesite una reflexión y la humildad para escuchar una crítica cuando de ella seamos merecedores.

El Gran Venezolano debe ser aquel individuo consciente, racional, autónomo con convicción y práctica. Reclama lo correspondiente por derecho y vigila el cumplimiento cabal de nuestras normas sociales. Ya basta de tanta estupidez, aberración, división y verbo violento injustificado. Somos iguales, las similitudes son mayores a las divergencias. Mírate en el espejo y te darás cuenta que físicamente no eres igual al otro. Pero en el pensamiento y la práctica lo único separador y distinguidor es el proceso utilizado para encontrar lo que tú necesitas.

La gran necesidad creciente en ti (a quien no busco aburrirle) y en mí, es despertarnos una mañana y darnos cuenta que en nuestra sociedad la paz, el porvenir, el trabajo, la eficiencia y respeto son constantes guiadoras de nuestra vida como sociedad. ¿Ocurrirá algún día? Yo tengo mucha fe en que así sea, solo debemos tener presente la no dependencia de ello en manos de un hombre o de algún grupo. Por el contrario, todos los ciudadanos de Venezuela haremos de esta nación un lugar grande donde ocurran cosas buenas.

Si seguimos creyendo que la solución nos la dará un individuo “divino o especial” entonces el Gran Venezolano no será más que la mediocridad humanizada. 


Crédito a los buhítos: