martes, 12 de marzo de 2013

Venezuela post Chávez



El pasado martes, 5 de marzo, falleció el Primer Mandatario Nacional, quien en vida detentó el poder durante 14 años promoviendo cambios radicales en la sociedad venezolana. En vista de ello surgen las preguntas ¿con su fallecimiento se acaba La Revolución Bolivariana?, ¿no habrá más gobierno rojo en el país?, ¿Y las misiones?, ¿las contribuciones al extranjero?, ¿los desposeídos volverán hacer más pobres?

El fin de este artículo no es determinar a ciencia cierta qué ocurrirá en los próximos 6 años. No tengo una bola de cristal o una varita mágica, pero por cómo vamos, resulta fácil predecir algunos detalles alimentadores de nuestra historia contemporánea. El proyecto iniciado por Chávez nunca se consolidó, porque él no desarrolló completamente de qué carambas trataba el Socialismo del Siglo XXI y su aplicación. Sin embargo, tendremos por algunos años más un gobierno Psuvista. Aunque futuramente les ocurra como a AD y COPEI: sus militantes se cansarán al sentirse defraudados.


Los problemas de inseguridad, carencia de vivienda, deficiencias en la producción agrícola y transformación de las materias primas, aminoramiento de la capacidad adquisitiva, entre otros, continuarán. Digo esto porque un muy posible gobierno de Nicolás Maduro seguirá la peleadera con la oposición y los países extranjeros, no se dedicará a una erradicación paulatina de estos males sino que por el contrario le ofrecerá al ciudadano “pañitos de agua tibia”.

La corrupción seguirá galopando a toda fuerza en la administración pública. El actual presidente de la AN, es sabido por todos que nunca ha sabido gerenciar y para muestra su enriquecimiento, el enorme poder político en el PSUV, las trampas de su hermano con el SENIAT y su desfalco a la Gobernación de Miranda. Tampoco se nos puede olvidar la probable Primera Dama, Cilia Flores, quien además de amedentradora, le encanta meter a toda su familia en cuanto cargo pueda.

He escuchado mucho decir: “Maduro fue chofer de autobús, no es posible que nos gobierne alguien no universitario”. Les recuerdo, no hay enemigo pequeño a todos se les teme. Chávez fue un ejemplo de ello. Maduro fue canciller de la República, diputado de la AN tres 3 veces y su Presidente en alguna oportunidad, sindicalista en sus inicios; demuestra una vasta carrera en la administración pública y la lucha social. Pienso yo ¿Si la mayoría de las personas de este país no accede a la universidad, no sería Maduro alguien que se pareciere a ellos? Ley básica del Mercadeo: compro el producto parecido a mí. Les invito a evitar estas expresiones porque dichas palabras, demuestran que un poco probable gobierno de oposición sería excluyente y discriminatorio.

La historia se prepara para tener una Primera Dama conflictiva. La esposa de Maduro no es ninguna perita en dulce. Atrás quedaron Menca de Leoni y Alicia Pietri de Caldera, las mejores cónyuges presidenciales. Más que probable la continuidad de la división entre los ciudadanos, solo que con menos fuerza.

Si bien Maduro no es Chávez, es también cierto la enorme emocionalidad del elector venezolano, resultando la razón poderosa para llevarlo a la jefatura del Estado, más no para mantenerlo. Como dijo Mario Vargas Llosa “a la revolución del caudillo le queda poco tiempo, no sabemos si meses o un par de años, solo poco tiempo”. Yo le agregaría: Viviremos de esta forma hasta tanto no maduremos y seamos más objetivos en nuestros razonamientos. La hecatombe actual acabará cuando decidamos darle fin. ¡El poder radica en tus manos!



Crédito a los buhítos: