jueves, 25 de abril de 2013

Mr. corrupción: “Respeto a los más de 7 millones de venezolanos opositores”



Hace varios días uno de los dirigentes más influyentes del oficialismo, señaló varios aspectos referentes al actual conflicto político venezolano en el cual todos los ciudadanos nos estamos viendo perjudicados. Tanto disidentes, como simpatizantes y despreocupados al actual gobierno, nos hallamos a merced de la improvisación y la diatriba azotadora entre los dos grupos políticos más importantes del país.

Entre los aspectos más relevantes señalados en una entrevista sostenida con José Vicente Rángel, indicó que respeta a los más de siete millones de venezolanos pero como cosa contradictoria muy enfáticamente dijo que no reconocería a los diputados opositores de la AN hasta tanto no respeten y reconozcan al actual presidente como tal. Pues bien ¿quién es este señor para cometer tales actos? La respuesta es sencilla, nadie.


Aún no comprende este ser, cuyo cerebro lo usa para delinquir y lo exime de razonamiento alguno, que un diputado sea cual fuere la instancia legislativa (municipal, regional, nacional e internacional) tiene el derecho de hablar y expresar su inconformidad con algún hecho público. No solo se les ha negado a los parlamentarios de la AN, sino también a legisladores de Aragua y Carabobo. Con esta actuación demuestran el irrespeto al electorado que eligió a esas personas como sus representantes, es decir simpatizantes de la oposición en Venezuela, y además la gestación de una crisis política nacional.

En vista del panorama ¿no parecen contradictorias las palabras del inquisidor parlamentario? Cómo se puede respetar y reconocer a los electores opositores si desde el 2008 han truncado el desarrollo pleno de los derechos de sus representantes.

Una vez más estos dirigentes reflejan su doble moral, intentan desconocer al contrincante y buscan sumir en una profunda ignorancia y miseria ideológica a sus simpatizantes. Como demostración la actuación del ministro de vivienda y los sindicalistas “socialistas” de Guayana.




En el país hay una enorme crisis política, así no la quieran ver. Es más este señor dice que ello no existe en el país. De seguir como vamos, entre amenazas, blasfemias, abusos y ofensas se vislumbra un caos cuyas consecuencias se dilucidarán en el momento en el cual ocurran. 


Crédito a los buhítos: