lunes, 29 de abril de 2013

Paros por doquier, privan hoy en las universidades


Lastimosamente este año estará cargado de gran conflictividad social, política y económica. Unos reclamando sus derechos y otros tratando de sabotearles sus peticiones. Las instituciones educativas, como reflejo de la sociedad donde coexisten, muestran dichas realidades. Es así como la estabilidad de los estudiantes, profesores y empleados universitarios pende de un hilo.

Como educando de una casa de estudios superiores y con enormes ansias de recibir mi título profesional, no puedo avalar completamente la paralización de actividades universitarias como medida de protesta por reivindicaciones salariales; sin embargo la causa de todas esas personas es justa.

No resulta un secreto para nadie la inestabilidad económica a la cual hemos estado sometidos por tantos años, producto de disputas entre los principales productores y comercializadores de distintos enseres en el país, generando en gran medida la elevación de sus precios. Aunado a ello, las recientes medidas de devaluación que aminoran aún más la capacidad adquisitiva del venezolano.

En vista del panorama se convierte en vital y determinante reclamar al patrono, el Estado, un aumento salarial justo, digno y consecuente con la experiencia, preparación profesional, contexto social actual y lo establecido en reglamentos o normas como la contratación colectiva.

Ahora, notando estos elementos ¿podría el nuevo ministro comprender el reclamo y dar una respuesta idónea y satisfactoria? Si este representante del gobierno se comportara como una persona consciente de la situación, buscara solucionar el conflicto. Pero al parecer el profesor Calzadilla no lo es y lo demuestra al no querer reunirse con algunos representantes sindicales que no son de su simpatía ni de su afiliación política.

Me molesta sobremanera notar como en nuestro país todo se politiza. Es claro que estas protestas tienen una justificación clara y respetable, pero no podemos desconocer ciertos intereses entrevistos, y de no ser así por qué la protesta no se inició un par de días luego del anuncio de devaluación.

Por otra parte, no comprendo cómo los grupos estudiantiles pro gobierno le achacan la responsabilidad a los rectorados, desarrollan actividades de violencia contra los profesores y empleados universitarios, a sabiendas de la culpabilidad del Estado al no querer dar respuesta a los sindicatos “que no gozan de su simpatía”. No basta solo con criticar, debemos ponernos en los zapatos de cada uno de los trabajadores y darnos cuenta de la autenticidad de su reclamo, y que la PLATA NO LE ALCANZA A NADIE.

Espero el gobierno reflexione y dé una respuesta en los próximos días. Las universidades más importantes del país, y en especial sus estudiantes, claman por la solución inmediata del conflicto. 

Crédito a los buhítos: