lunes, 13 de mayo de 2013

La gira del “presidente”



La semana pasada el actual jefe del Estado emprendió una gira por diversos países del sur de América. Iniciando en Uruguay para luego seguir con Argentina y finalizando en Brasil. La excusa fue “fortalecer relaciones”; sin embargo todos sabemos que la real causa es el reconocimiento de los países de América hacia su gobierno, apaciguar las tensiones por el conflicto acarreado cuando acusó al ex presidente Uribe y profiriera fuertes palabras contra el canciller de Perú.

Si bien en días anteriores se había llevado a cabo en Venezuela la reunión de los países de Petrocaribe, ello no significa gran cosa en vista de su escaso poder. Además al gobierno le conviene el reconocimiento de los países del MERCOSUR debido a la enorme relevancia que tiene este acuerdo para nosotros. Dicho esto podríamos señalar que el “presidente” visitó algunos países con el fin de lograr el respeto de gobiernos importantes como el de Brasil.


Varios son los puntos de interés con sus recorridos, en los cuales mantuvo encuentros con la prensa y lo recibieron con protestas en algunos lugares, se dedicó a desprestigiar a la oposición y a dejarle claro a los medios internacionales “la inexistencia de una crisis en Venezuela pero que planifican un plan conspirador por parte de una derecha fascistoide para ocasionarle un golpe de Estado”. Una vez más notamos una gran contradicción del gobierno, quienes categóricamente niegan crisis en el país, pero con vehemencia atacan al contrincante político.

En días pasados el presidente Correa señalaba en entrevista con CNN, que Capriles y la oposición son unos golpistas y fascistas; esto definitivamente parece un guion en el cual hay un grupo importante de jefes de Estado que se proponen defenderse a capa y espada si alguno tiene problemas políticos en su país y sus adversarios le pueden hacer perder terreno.

Hay algo sumamente criticable en toda esta política de insultos, amenazas y desprestigio entre ambos bandos políticos y es que los problemas, ahora y desde hace cierto tiempo, son del conocimiento público e injerencia de cuanto país se atraviese; sin duda ello se debe a las grandes debilidades de nuestras instituciones, siendo la imparcialidad una de ellas, imposibilitando se confíe en las mismas.

En cuanto al itinerario de Maduro, este recibió las llaves de la ciudad de Montevideo, la réplica de la patrona de Buenos Aires y una visita a la Universidad de Brasilia. Desde esta ciudad indicó que negociaría con productores brasileños para que inviertan en Venezuela en vista de “la amputación a la producción agrícola en nuestro país”. Aquí notamos el segundo aspecto de interés, también criticable, porque resulta estúpido buscar mano de obra extranjera cuando la solución la podríamos encontrar aquí. Además pone en tela de juicio algunas acciones del gobierno en la materia como las expropiaciones, intervenciones a empresas privadas y los créditos otorgados a pequeños productores haciéndonos preguntar ¿será que el gobierno ha perdido tiempo y dinero, y ahora sabe que la inversión extranjera resulta imprescindible? 

Crédito a los buhítos: