lunes, 6 de mayo de 2013

La violencia no se justifica



No entiendo como hay un empeño consecuente en negar lo acontecido en nuestro país. Quieren cegarnos a todos y obviar la existencia de una enorme crisis política que perjudica a la sociedad venezolana. Ver como el “presidente” lanza constantemente esas matrices de opinión donde supuestamente se han descubierto conspiraciones y planes para acabar con la tranquilidad del país, asesinarlo o masacrar a otros, demuestra el enorme abismo en el cual caeremos de no solucionar estos problemas.

Ya en un artículo anterior, donde critiqué la negativa de dar el legítimo derecho de palabra a los diputados opositores de la AN, sugería el uso de megáfonos, y cualquier otro instrumento para que estos hicieran escuchar su voz que es la representación de cada uno de sus electores y espacios representados. Pues al parecer RECLAMAR UN DERECHO hoy en Venezuela es incitar a la violencia.


Veo con mucha preocupación que en vez de resolver estos conflictos, como señalé al inicio del texto, se han propuesto desviar nuestra atención, justificar la violencia, y continuar la política de insultos, amenazas y amedrentamientos. Para muestra, la más reciente contra el alcalde metropolitano Antonio Ledezma, a quien probablemente quieran acusarlo de traición a la patria.

Con este panorama yo me pregunto ¿qué nos depara el futuro con Maduro a la cabeza del Estado?. Querer justificar lo injustificable es avalar delitos. Si agredir tiene como excusa la incitación por realizar una protesta en exigencia de legítimos derechos, entonces asesinar, robar, drogarse, prostituirse tienen infinidad de razones que desde ya pudieran ser considerados válidos para los órganos de justicia en Venezuela.

El resto de los poderes públicos sabe perfectamente que el gobierno no tiene potestad alguna para negar la palabra a los miembros de un espacio vital para la democracia en cualquier nación, como lo es su parlamento. Sin duda alguna, la anarquía reina actualmente en el país sin que nadie decida acabar contundentemente con ella.

Estoy seguro que quienes hoy conducen la patria nos quieren llevar a una situación de ingobernabilidad con el fin de auto darse un golpe de Estado, ganarse a la opinión pública nacional y extranjera y querer aprovecharse de tal situación para victimizarse y hacerse de la simpatía de la sociedad. Pues señores del gobierno: NO SE VISTAN QUE NO VAN, si a ustedes los hunden eso lo harán otras naciones producto de la desviación en la cual llevan al país.

Tengo la plena convicción que ustedes ni siquiera saben qué harán ante la existencia de tantos problemas en Venezuela, a los cuales no les desean dar respuesta; porque el futuro de esta “revolución” al parecer cada día se acorta más.


Crédito a los buhítos: