lunes, 22 de julio de 2013

Dos Chávez y dos Maduro para continuar el engaño, atraso y miseria moral


Hace varios días tuve la oportunidad de leer un artículo del señor Eduardo Semtei publicado en el diario El Nacional, en el cual hizo referencia a la coexistencia del Jefe del Estado venezolano con el saboteo a su “gestión” por parte de miembros  del Psuv encabezados por su pseudohermano Diosdado Cabello, su ataque a los empresarios, representantes de los medios, dirigentes sindicales universitarios y líderes estudiantiles por un lado; y por otro, les abre las puertas del Palacio de Miraflores a todos los que ataca ¿Cómo raro verdad? Pues bueno los que hemos tenido que escuchar, ver y hacemos un pequeño esfuerzo en comprenderlo, todo esto nos parece un guion repetido y que solo busca, además de legitimidad, mucha calma y paz, en vista de esta enorme crisis económica, política y social actual.

El señor Maduro sabe perfectamente que su estabilidad como cabeza del poder no existe, el no representa a nada, ni a nadie. Sencillamente fue el capricho y deseo “racional” de un hombre en cuyo afán por hacer perdurar su visión escogió a un borrego que hoy no quiere ser defenestrado. He allí la vital importancia de reunirse con todos los sectores de la vida nacional en aras de mantener al país en una extraña parsimonia.  Vale decir que más allá del diálogo y de esa tendedura de puentes por parte del gobierno no es algo que debemos agradecer; Maduro y sus compinches están para reunirse con quien deban hacerlo y de cumplir las exigencias y reclamos de todas las voces, de acuerdo a las estipulaciones de ley.


¿Cuánto esperamos? Definitivamente mucho. Aquí existe ese interés desesperado en ser la última voz, el mandamás, un caudillo con ganas de llevarse a todo el mundo por delante con el único fin de hacer su voluntad a costa de lo que se les antoje y ¿el pueblo?, ¿nuestra sociedad?, ¿la democracia? Recuerdan esas personas o más bien las palabras antes mencionadas solamente cuando les conviene.

El gobierno de turno quiere convertirse en uno de paz y estabilidad, pero aunque quiera no puede, ni podrá. Y eso será así por la simple y sencilla razón de que nos han sometido a una terrible crisis de identidad, cultural, moral y ética. Cómo es posible que quien cree ser un estadista y se hace llamar un ser incluyente no acepte que este país y su población tiene unas características particulares, deseos, anhelos y estilo de vida, que aunque pretendan intoxicarlo para hacerlo cambiar, no podrán con ello.
                                                  
El artículo de Semtei es muy interesante y más aún el ensayo del Nobel de Literatura y periodista colombiano Gabriel García Márquez (El Gabo), quien hace más de 14 años y antes de tomar posesión un recién electo Hugo Chávez, lo entrevistó y desarrolló un artículo sobre la vida del ex Mandatario Nacional el cual tituló El Enigma de los Dos Chávez (click aquí) y donde presenta los hechos que conllevaron la realización del intento fallido de golpe en 1992. Las últimas líneas del ensayo resultan muy ciertas: “…mientras se alejaba entre sus escoltas de militares condecorados y amigos de la primera hora, me estremeció la inspiración de que había viajado y conversado a gusto con dos hombres opuestos. Uno a quien la suerte empedernida le ofrecía la oportunidad de salvar a su país. Y el otro, un ilusionista, que podía pasar a la historia como un déspota más"

Si queremos hallar los males de este país a lo largo de su historia, especialmente los de la era democrática (incluyendo la bipolaridad de Maduro). Nuestros gobernantes han querido hacernos ver mariposas extraordinarias, paisajes de ensueño, un futuro digno de un cuento de hadas y al momento de la verdad solo estiércol terminamos vislumbrando.


Aquí quieren idealizar a Chávez como un santo, un héroe, el mejor de los hombres y quien sabe cuantas más pajuatadas, y mientras tanto el poder adquisitivo sigue mermando y la calidad de vida desciende, y desciende más, más. No pueden preguntarse ¿por qué si el mismísimo fue tan bueno, ocurren cosas como estas? No señores la verdad es que aquí hoy estamos sumergidos en un pantano de mediocridad en el cual solo saldremos el día que realmente queramos ver a los gobernantes como servidores públicos y no como un Mr. Handsome o seres inalcanzables; si persistimos en el engaño y la miopía el atraso y desdén se apoderarán de nuestro ser y consciencia.

Crédito a los buhítos: