A lo largo de los últimos 14 años hemos
escuchado expresiones como: ser rico, burgués y de derecha es malo. Ahora, pareciera
que ser gay también lo es. Muchas son las razones para creerlo. La biblia
repudia esta orientación, por ende las religiones, las familias más
conservadoras y en algunas culturas aborígenes.
Traigo este tema el día de hoy en vista de la
fuerza dada por los contendores de Capriles a este tema. En la política
cualquier cosa es válida, aunque por el contrario debiera fundamentarse en
valores éticos. Nadie se ha dado cuenta que más allá de la veracidad de esta
matriz tejida alrededor del candidato, se está manifestando un profundo y retrógrado
comportamiento homofóbico.
